El Gobierno de Tabasco reporta la entrega de 3 mil 312 viviendas en menos de dos años y plantea construir 20 mil casas rurales durante el sexenio.
TABASCO.- Para muchas familias tabasqueñas de bajos recursos, contar con una vivienda digna parecía un sueño inalcanzable. Sin embargo, el programa “Viviendas para el Bienestar, Construyendo Esperanzas” busca cambiar esa realidad mediante la construcción y entrega de hogares a personas que durante años habitaron en condiciones precarias.
Uno de los testimonios es el de María del Carmen García Santes, habitante de la ranchería Pablo L. Sidar, en Centro, quien recientemente recibió las llaves de su nueva vivienda de manos del gobernador Javier May Rodríguez, como parte de un grupo de 65 familias beneficiadas.
La mujer recordó que anteriormente vivía en una pequeña casa de lámina, con piso de tierra y constantes problemas de humedad.

“Vivía en una casita que no era la vivienda digna que hoy habitaré. Era de piso de tierra, se humedecía porque estaba construida de pura lámina”, relató.
María del Carmen explicó que, pese a trabajar diariamente para sostener a su familia y dedicarse a la venta de productos de limpieza, sus ingresos no eran suficientes para mejorar las condiciones de su vivienda.
“Esto que está haciendo el Gobierno es grande, al ayudar a las personas que más lo necesitamos”, expresó la beneficiaria, quien además cuenta con acondroplasia.

Más de 3 mil viviendas entregadas
Durante el encuentro con familias de distintas comunidades de Centro, el gobernador Javier May Rodríguez señaló que la meta para este año es construir y entregar 328 viviendas en beneficio de igual número de familias de este municipio.
El Gobierno del Pueblo, a través del Instituto de la Vivienda de Tabasco (Invitab), ha entregado en menos de dos años 3 mil 312 Viviendas del Bienestar, construidas con recursos propios, destinadas a familias que anteriormente habitaban en condiciones consideradas precarias.
El programa también busca contribuir a disminuir el rezago habitacional en la entidad, particularmente entre las familias que carecen de condiciones adecuadas de vivienda.
De vender tamalitos a estrenar una casa
La historia de Gertrudis Mayo Ramírez, de 58 años, es otro ejemplo del impacto que ha tenido este programa.

Originaria de la ranchería Guineo, segunda sección, Gertrudis recordó que desde niña nunca imaginó que algún día podría vivir en una casa como la que ahora recibió.
Su esposo trabaja en el campo, mientras que ella obtiene ingresos mediante la venta de tamalitos de chipilín. Aunque ambos han trabajado para sacar adelante a su familia, adquirir una vivienda nueva representaba un sueño difícil de alcanzar.
Gertrudis relató que su antigua casa se encontraba en condiciones deterioradas hasta que recibió la noticia de que había sido seleccionada como beneficiaria.
“Yo le dije a mis hijas: No lo creo porque nunca nos habían dado un apoyo así a nosotros”, recordó.
Incluso, explicó que no terminó de creer que recibiría la vivienda hasta que comenzaron a llegar los materiales para su construcción. Fue entonces cuando, dijo, lloró de alegría.
“Siempre oíamos que le dieron una vivienda a alguien, pero nunca a nosotros. Ahora el Gobierno está haciendo mucho por nosotros los pobres”, expresó.
Buscan reducir el rezago habitacional
De acuerdo con datos del INEGI correspondientes a 2020, en Tabasco existían 669 mil 303 viviendas, de las cuales 3.4 por ciento contaban con piso de tierra.
Con las viviendas entregadas hasta ahora mediante el programa estatal, se estima una reducción de 0.5 puntos porcentuales en este indicador, de acuerdo con los datos proporcionados por el Gobierno estatal.
La administración estatal plantea mantener esta tendencia durante los próximos años. El gobernador Javier May Rodríguez estableció como meta para su sexenio la construcción de 20 mil viviendas rurales, adicionales a los proyectos que impulse el Gobierno federal mediante el Infonavit y la Conavi.
En conjunto, se prevé que estas acciones permitan beneficiar a más de 90 mil familias tabasqueñas, con el propósito de ampliar el acceso a una vivienda adecuada y mejorar las condiciones de vida de los sectores con mayores necesidades.


