Mientras Teherán asegura que las conversaciones se centran únicamente en la seguridad marítima junto a Omán, el presidente Donald Trump afirma que Washington iniciará negociaciones con Irán y confía en alcanzar acuerdos sobre Ormuz y el programa nuclear iraní.
TEHERÁN.- El Gobierno de Irán rechazó que mantenga negociaciones directas con Estados Unidos y aseguró que los contactos diplomáticos en curso se desarrollan exclusivamente con Omán para abordar la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmó que cualquier versión que señale conversaciones con Washington genera confusión sobre los interlocutores involucrados. Explicó que el objetivo de los encuentros con Mascate es establecer, con la mediación del Gobierno omaní, un mecanismo provisional que garantice la navegación segura en una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio mundial.
Baghaei precisó que las conversaciones son de carácter bilateral entre Irán y Omán, al tratarse de los dos países ribereños del estrecho. Añadió que otros actores pueden desempeñar un papel constructivo o perjudicial, pero insistió en que el futuro de cualquier acuerdo dependerá exclusivamente de las decisiones que adopten ambos gobiernos.
El funcionario iraní sostuvo además que la actual situación en el estrecho de Ormuz no obedece a diferencias con Omán, sino a lo que calificó como la “agresión” de Estados Unidos desde el pasado 28 de febrero, en referencia a las tensiones militares registradas en la región.
Según Baghaei, mientras continúen el bloqueo naval y las acciones que atribuye a Washington, no habrá cambios significativos en la situación del paso marítimo, considerado una de las principales vías de transporte de petróleo y gas del mundo.
Las declaraciones del portavoz contrastan con las realizadas este domingo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que su administración iniciará negociaciones con Irán y expresó confianza en lograr un acuerdo.

“Estamos hablando con ellos en forma de negociaciones. Empiezan mañana por la tarde”, declaró el mandatario estadounidense, al señalar que un entendimiento contribuiría a salvar vidas y evitar una escalada militar en Medio Oriente.
Trump aseguró además que Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar e Irán solicitaron a Washington suspender una ofensiva militar que, según dijo, habría sido “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”. Añadió que, ante la petición de los aliados regionales, su administración optó por dar oportunidad a la vía diplomática.
El presidente estadounidense afirmó que existe un entendimiento sobre el estrecho de Ormuz y expresó su expectativa de alcanzar también un acuerdo relacionado con la desnuclearización de Irán, pese a que Teherán ha reiterado en diversas ocasiones que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos.
Trump reconoció igualmente que dentro de su administración existen posiciones divididas respecto a una posible acción militar contra Irán, al señalar que algunos sectores favorecen una intervención inmediata, mientras otros apuestan por mantener abiertas las negociaciones diplomáticas.
Las declaraciones de ambas partes reflejan las diferencias sobre el alcance de los contactos diplomáticos y mantienen la incertidumbre sobre el futuro de la estabilidad en el estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el comercio energético internacional.


