TABASCO.- La disminución en el número de niñas y niños inscritos en educación preescolar ya comienza a reflejarse en la estructura del sistema educativo de Tabasco. La Secretaría de Educación del Estado (SETAB) informó que 44 jardines de niños serán objeto de reajustes para el ciclo escolar 2026-2027, como medida para garantizar su permanencia y evitar el cierre de más escuelas.
La titular de la SETAB, Patricia Iparrea Sánchez, explicó que la cifra representa una reducción considerable respecto a los 108 planteles que inicialmente estaban contemplados para ser reorganizados, luego de que la dependencia logró acuerdos con la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Gracias a estas gestiones, la autoridad federal autorizó mantener una matrícula mínima de 13 alumnos por grupo, lo que permitirá conservar un mayor número de centros educativos y proteger las plazas docentes en distintas comunidades del estado.
La funcionaria señaló que el ajuste fue resultado de un análisis realizado junto con las direcciones de los distintos niveles educativos, con el objetivo de minimizar el impacto que provoca la disminución de la población escolar, fenómeno que en los últimos años ha comenzado a afectar con mayor fuerza al nivel preescolar.
No obstante, advirtió que el reto continúa, ya que para los próximos ciclos escolares la SEP mantendrá criterios mínimos de matrícula que deberán cumplirse para garantizar la operación de los planteles.
“Será indispensable conservar el número de alumnos inscritos, porque la autoridad educativa federal ha establecido parámetros que deberán respetarse”, indicó.
Patricia Iparrea Sánchez aclaró que estos reajustes no representan el cierre de escuelas ni el despido de docentes, sino una redistribución del personal conforme al número de estudiantes registrados en cada plantel.

Un fenómeno con impacto demográfico y social
La reducción de la matrícula en educación inicial refleja un cambio demográfico que comienza a transformar el panorama educativo en Tabasco. La disminución del número de nacimientos y la migración de familias hacia otras regiones han provocado que cada vez más escuelas enfrenten dificultades para reunir el mínimo de alumnos requerido por las autoridades educativas.
Especialistas advierten que esta tendencia podría extenderse a otros niveles educativos en los próximos años, obligando a replantear la distribución de recursos, personal docente e infraestructura escolar, especialmente en comunidades rurales donde la baja población infantil representa uno de los principales desafíos para mantener abiertos los centros educativos.
Con la reducción de los reajustes de 108 a 44 planteles, la SETAB busca amortiguar el impacto en las comunidades escolares; sin embargo, reconoce que la permanencia de muchas escuelas dependerá de que logren mantener una matrícula suficiente en los siguientes ciclos escolares.


