Pekín.- El Gobierno de China instó a Estados Unidos a poner fin de manera inmediata al bloqueo económico, la coerción y las medidas de presión que mantiene contra Cuba, al considerar que las sanciones han provocado un severo impacto en la población de la isla durante más de seis décadas.
Durante una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, señaló que Washington ha sostenido un bloqueo integral y sanciones que, a juicio de Pekín, han causado un profundo sufrimiento al pueblo cubano.
“Ya hemos expresado nuestra posición en múltiples ocasiones. Estados Unidos ha impuesto un bloqueo integral y sanciones ilegales contra Cuba durante más de 60 años, causando un profundo sufrimiento al pueblo cubano”, declaró el vocero.
Lin Jian afirmó además que, desde el inicio del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, las restricciones contra Cuba se han endurecido, lo que, según dijo, ha afectado el acceso de la población a necesidades básicas y ha generado preocupación entre diversos países.
Ante este escenario, la Cancillería china exhortó a Washington a atender los reclamos de la comunidad internacional y a cesar las medidas que, aseguró, vulneran el derecho al desarrollo y a la vida del pueblo cubano.
“Estados Unidos debe cesar de inmediato el bloqueo, la coerción y las presiones contra Cuba”, expresó el portavoz, al tiempo que reiteró el respaldo de Pekín a la soberanía de la isla y su rechazo a cualquier forma de injerencia extranjera.
China también manifestó su disposición para trabajar junto con otros países en defensa de la equidad y la justicia internacionales, reafirmando su apoyo al Gobierno cubano.

El bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba se mantiene vigente desde hace más de 60 años. En los últimos meses, las autoridades cubanas han denunciado un endurecimiento de las sanciones, mientras que funcionarios estadounidenses han señalado que buscan incrementar la presión económica sobre La Habana.
De acuerdo con la postura del Gobierno cubano, las restricciones han afectado sectores estratégicos como el abastecimiento de combustible, la generación de electricidad, los servicios de salud, la educación, el transporte, el suministro de alimentos y la actividad turística.
Por su parte, el Gobierno de Estados Unidos sostiene que sus sanciones forman parte de su política exterior hacia Cuba y que están dirigidas a presionar por cambios políticos y en materia de derechos humanos en la isla, una postura que La Habana rechaza de manera categórica.


