Teherán, Irán.- Millones de personas participaron este fin de semana en los actos fúnebres del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, fallecido tras un ataque aéreo atribuido a Estados Unidos e Israel, en una ceremonia que reunió a autoridades nacionales, delegaciones internacionales y miles de ciudadanos que acudieron a rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la República Islámica.

Las ceremonias de duelo comenzaron el viernes y concluirán el próximo 9 de julio, cuando los restos del ayatolá sean sepultados en su ciudad natal de Mashad.

A las exequias asistieron representantes de Rusia, China, India, Irak, Pakistán, Turquía y otros países. La delegación rusa estuvo encabezada por Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, quien aseguró que la muerte del líder religioso fortaleció la cohesión interna de Irán.

“Este dolor ha unido al pueblo iraní, que no cedió ante la presión organizada por Estados Unidos y otros países. Resistió en esta lucha y, estoy seguro, al final vencerá”, declaró.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó que la masiva participación ciudadana y la presencia de delegaciones extranjeras reflejan “la grandeza de Irán” y su capacidad de mantener respaldo internacional pese a las presiones externas.

La Cancillería iraní agradeció a los gobiernos y representantes que asistieron al funeral, al considerar que su presencia constituyó un respaldo a la República Islámica en un momento de tensión regional.

Llamados de venganza y consignas contra Washington e Israel

En paralelo a las ceremonias oficiales, integrantes del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) advirtieron que la “venganza divina” contra Estados Unidos e Israel “no está lejos”, en referencia al ataque en el que murió Jameneí.

Durante las concentraciones se escucharon consignas como “Muerte a Estados Unidos”, “Muerte a Israel” y “Alá es grande”. Asimismo, diversos asistentes portaban banderas y pancartas con mensajes dirigidos contra el presidente estadounidense Donald Trump, reflejando el clima de tensión política que rodea los funerales.

Las imágenes difundidas desde Teherán muestran a multitudes de personas, entre ellas familias completas, adultos mayores y niños, participando en las ceremonias entre muestras de dolor y manifestaciones de apoyo al fallecido líder.

Analistas destacan un efecto de unidad nacional

Especialistas del Instituto de Orientalismo de la Academia de Ciencias de Rusia consideraron que la muerte de Jameneí provocó un efecto de unidad entre distintos sectores de la sociedad iraní.

La investigadora Lana Ravandi-Fadai señaló que durante el conflicto la población optó por permanecer en el país y reunirse con sus familias, lo que, a su juicio, evidenció un fortalecimiento de la cohesión social.

En tanto, la analista Irina Fiódorova afirmó que el asesinato del líder supremo llevó a diversos grupos políticos y sociales a cerrar filas frente a lo que consideran una agresión externa.

Por su parte, la experta en relaciones internacionales Elena Supónina sostuvo que Jameneí era visto como el principal arquitecto de la estrategia iraní frente a Occidente y que, tras su muerte, se ha convertido en un símbolo de la resistencia nacional.

Medios internacionales analizan el impacto

Diversos medios occidentales también han abordado el impacto político de los funerales. De acuerdo con fuentes citadas por The Wall Street Journal, la elevada asistencia a las ceremonias contradice la narrativa de que el ayatolá carecía de respaldo popular, mientras que CNN señaló que Irán busca inmortalizar a Jameneí como un símbolo de la resiliencia del país.

Los actos de despedida se desarrollan en un contexto de alta tensión en Medio Oriente, con incertidumbre sobre la respuesta que podría adoptar Irán tras la muerte de quien durante décadas encabezó el liderazgo político y religioso de la República Islámica.

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