TABASCO.- El traslado de siete personas privadas de la libertad entre centros penitenciarios en Tabasco derivó en los hechos violentos registrados la noche del miércoles en distintos puntos de Villahermosa, así como en una inspección interinstitucional que permitió el decomiso de objetos prohibidos dentro del sistema penitenciario estatal.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alejandro Leal López, informó que los siete internos fueron trasladados del Centro de Reinserción Social del Estado de Tabasco (CRESET), conocido como Penal Número 1, al Centro Penitenciario Número 9, ubicado en el municipio de Huimanguillo, como parte de acciones de reordenamiento y control penitenciario.
El funcionario detalló que, tras este movimiento, la población del Penal Número 9 aumentó de 498 a 505 personas privadas de la libertad, dentro de las medidas implementadas para mejorar la distribución y gobernabilidad en los centros de reclusión del estado.
Leal López explicó que, posterior al traslado, se registraron hechos de violencia como la quema de vehículos e incendios en establecimientos comerciales en la capital del estado, los cuales fueron atendidos de manera inmediata por corporaciones de seguridad, logrando contener la situación y restablecer el orden.

Asimismo, señaló que como parte de una inspección interinstitucional realizada en el módulo nueve del CRESET —con la participación de diversas corporaciones y la revisión de 37 personas privadas de la libertad— fueron asegurados diversos objetos prohibidos, entre ellos 76 mil 762 pesos en efectivo, teléfonos celulares, cargadores, módems, chips telefónicos, así como sustancias ilícitas.
Entre los decomisos también se encontraron bolsas con hierba seca con características similares a la marihuana, dosis de cocaína, bebidas fermentadas y armas blancas, lo que evidencia la presencia de artículos no autorizados al interior del penal.
Las autoridades estatales subrayaron que estas acciones forman parte de una estrategia permanente de control y seguridad penitenciaria, con el objetivo de garantizar el orden institucional, reducir riesgos y fortalecer la gobernabilidad dentro de los centros de reinserción social en Tabasco.


