Ciudad de México.- Además de los 33 mil 500 efectivos del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional que permanecen desplegados en todo el país para responder a contingencias ocasionadas por lluvias, deslaves, inundaciones, sismos y otros fenómenos naturales, la Secretaría de la Defensa Nacional mantiene lista a la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre (FACD), una unidad de élite integrada por mil 500 elementos altamente capacitados para actuar en situaciones de emergencia.
Con sede en el Campo Militar Número 1, la FACD fue diseñada para desplegarse de manera inmediata en cualquier punto del territorio nacional cuando las condiciones requieran apoyo especializado o recursos extraordinarios para la atención de la población afectada.
Dependiendo de la ubicación de la emergencia, el personal y el equipo son movilizados por vía terrestre o aérea con el objetivo de llegar en el menor tiempo posible a las zonas siniestradas y reforzar las labores de auxilio.
Los integrantes de esta fuerza provienen de distintas áreas de la Secretaría de la Defensa Nacional y cuentan con especialidades como ingeniería, medicina, enfermería, construcción, policía militar, cartografía, paracaidismo y otras disciplinas. Sin embargo, todos han recibido capacitación especializada durante periodos que van de uno a cuatro años para responder a escenarios de desastre.
Gracias a este nivel de preparación, la FACD se convirtió en una de las primeras unidades militares en obtener la máxima certificación otorgada por la Coordinación Nacional de Protección Civil para labores de atención de emergencias.
Dentro de este contingente también participan elementos de Fuerzas Especiales, conocidos como “murciélagos”, considerados entre los militares con mayor grado de adiestramiento dentro de las Fuerzas Armadas. Algunos de ellos han participado en operaciones de alto impacto contra grupos del crimen organizado y en diversos operativos de seguridad nacional.
La unidad cuenta además con la participación de la sargento primero Yarely Hernández Torres, reconocida como la primera mujer operadora de maquinaria pesada dentro de esta fuerza especializada.
Para atender contingencias, la FACD dispone de nueve unidades de maquinaria pesada y cinco aeronaves de ala rotativa de la Fuerza Aérea Mexicana, utilizadas para el traslado de personal, víveres y suministros mediante puentes aéreos hacia comunidades incomunicadas.
Asimismo, cuenta con infraestructura móvil para brindar apoyo humanitario, entre ella una cocina comunitaria, una tortilladora con capacidad para producir hasta 2 mil 500 raciones calientes al día y una planta potabilizadora capaz de distribuir miles de litros de agua potable diariamente a poblaciones afectadas.

Estos recursos han sido utilizados en diversas emergencias, como las registradas en octubre de 2025 en comunidades de Veracruz, San Luis Potosí y Puebla, donde las intensas lluvias provocaron afectaciones que requirieron asistencia inmediata.
Además del personal y equipo especializado, la Defensa Nacional mantiene reservas estratégicas para responder de manera rápida ante cualquier desastre. Entre los insumos disponibles se encuentran 8 mil 798 despensas, 14 mil 840 canastas alimentarias, 25 mil 308 litros de agua embotellada y 15 mil 448 paquetes de enseres domésticos, listos para ser distribuidos entre la población que resulte afectada por fenómenos naturales.
Con esta capacidad operativa, la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre se mantiene como uno de los principales instrumentos de respuesta del Estado mexicano para auxiliar a la población en situaciones de emergencia y reducir el impacto de los desastres naturales en las comunidades más vulnerables.


