CIUDAD DE MÉXICO.- A dos décadas del fallido operativo de desalojo contra maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca, la dirigenta magisterial Yenny Aracely Pérez afirmó que aún persiste la impunidad por los hechos ocurridos en 2006, pese a las víctimas mortales, heridos y personas encarceladas que dejó el conflicto.
Durante el foro “Memoria y resistencia en Oaxaca”, realizado en la sede nacional de la CNTE en la Ciudad de México, la líder sindical señaló que los acontecimientos de aquel año continúan siendo una herida abierta para el magisterio oaxaqueño y marcaron un parteaguas en la lucha del movimiento docente.
“Siguen sin existir justicia ni castigo para los responsables, a pesar de los muertos, heridos y encarcelados”, expresó al recordar los hechos derivados del conflicto entre el gobierno estatal encabezado entonces por Ulises Ruiz Ortiz y el magisterio disidente.
Pérez destacó que la movilización de 2006 trascendió las demandas gremiales al sumar el respaldo de diversos sectores de la sociedad oaxaqueña, incluidos padres de familia, organizaciones civiles y ciudadanos que respaldaron las exigencias del movimiento.

La dirigente recordó que el 22 de mayo de 2006 los docentes iniciaron un paro indefinido de labores e instalaron un plantón en calles del centro histórico de la ciudad de Oaxaca para exigir respuestas a demandas laborales, salariales y educativas que, aseguraron, no habían sido atendidas por el gobierno estatal.
Sin embargo, durante la madrugada del 14 de junio de ese mismo año, elementos de la policía estatal llevaron a cabo un operativo para desalojar a los manifestantes, acción que dejó al menos 90 maestros lesionados y detonó una escalada del conflicto social en la entidad.
Como consecuencia de esos hechos, explicó, a finales de junio se conformó la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), integrada por la Sección 22, organizaciones sociales, sindicatos y ciudadanos, que se convirtió en uno de los principales movimientos de oposición al gobierno estatal.
Actualmente, la CNTE mantiene una jornada de movilizaciones a nivel nacional. De acuerdo con Pérez, diversas secciones del sindicato sostienen desde hace 14 días una huelga nacional acompañada de un plantón en las inmediaciones del Zócalo de la Ciudad de México, mientras que la Sección 22 inició sus acciones desde el pasado 25 de mayo.
La dirigente también rechazó los señalamientos que buscan vincular al movimiento magisterial con antiguos gobiernos priistas o panistas.
“Hoy nos quieren asociar con el priismo y el panismo. Yo pregunto si no tienen memoria contra quiénes hemos luchado. Hoy habría que decir a esos gobiernos: ¿dónde están?”, cuestionó.
Durante el foro fue proyectado el documental “Un poquito de tanta verdad”, material que aborda los acontecimientos ocurridos durante el conflicto social de Oaxaca en 2006 y la participación de distintos sectores de la población en las protestas.
Por su parte, Eva Hinojosa, dirigente de la Sección 18 de Michoacán, afirmó que los sucesos registrados en Oaxaca permiten comprender las razones de la resistencia y organización del magisterio democrático en distintas entidades del país.
En tanto, Filiberto Frausto, dirigente de la Sección 34 de Zacatecas, reconoció la lucha sostenida por la Sección 22 y por las comunidades oaxaqueñas, al tiempo que destacó la importancia de preservar la memoria histórica para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
Los participantes coincidieron en que recordar los acontecimientos de 2006 resulta fundamental para fortalecer la defensa de los derechos sociales y laborales, así como para impedir que esos episodios queden relegados al olvido.


