Ciudad de México.- A pocas horas del debut de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, el director técnico Javier Aguirre confirmó que ya tiene definida la alineación que enfrentará a Sudáfrica, aunque ninguno de sus jugadores, incluidos los tres porteros convocados, conoce aún quiénes serán los titulares.

Durante una conferencia de prensa realizada en el Estadio Azteca, el estratega nacional explicó que mantiene abierta la posibilidad de realizar modificaciones de último momento, incluso en la portería, pese al buen momento que atraviesa Raúl Rangel.

“Tenemos el tiempo suficiente y la preparación adecuada para cualquier eventualidad”, señaló el entrenador.

Aguirre, de 67 años, afronta su tercer proceso mundialista al frente de México, después de dirigir al Tricolor en Corea-Japón 2002 y Sudáfrica 2010. En esta nueva etapa, el técnico aseguró que llega con mayor experiencia y con la intención de corregir errores tácticos cometidos en el pasado.

“En esta silla es difícil tener términos medios. Siempre vamos de un lado a otro, no es algo nuevo para mí. Tampoco me resulta relevante. Lo importante es que el grupo haga su trabajo. Soy el responsable de los fracasos y las derrotas. Los triunfos son de los jugadores y las derrotas de los entrenadores”, afirmó.

A diferencia de sus anteriores etapas al frente de la selección, cuando asumió el cargo para rescatar procesos complicados rumbo a los mundiales, en esta ocasión Aguirre tuvo la oportunidad de trabajar con mayor tiempo y estabilidad, enfocándose en reconstruir la confianza de un equipo golpeado por la eliminación en la fase de grupos de Qatar 2022.

El técnico también reconoció que su estilo de liderazgo ha evolucionado con el paso de los años.

“Antes era más quisquilloso en cuanto a los horarios, los teléfonos, el uniforme. Me he dado cuenta que es parte de los jóvenes”, comentó.

México buscará además romper una estadística histórica poco favorable. En siete partidos inaugurales disputados en Copas del Mundo, el representativo nacional nunca ha logrado una victoria, registrando cinco derrotas y dos empates desde su primera participación en Uruguay 1930.

Aguirre recordó especialmente el ambiente previo al debut mundialista de México 1986, torneo en el que participó como jugador.

“Recuerdo la seguridad con la que salimos al terreno de juego, la confianza que teníamos antes de enfrentar a Bélgica. Sentíamos que ese partido no iba a salir mal. El partido de mañana va a ser una fiesta”, expresó.

El entrenador destacó que la actual generación de futbolistas está plenamente consciente de la importancia de disputar una Copa del Mundo en casa, una experiencia que considera única para cualquier jugador.

“Desde que llegué hace 22 meses, no he tenido mayor emoción que volver a vivir un Mundial en casa”, confesó.

Asimismo, resaltó el ambiente de unidad que se ha construido dentro del grupo durante el proceso de preparación.

“Ha permeado el mensaje, los he convencido y ellos mismos han utilizado la palabra familia de forma natural, síntoma de que se sienten cómodos. Esas palabras son algo muy poderoso”, indicó.

Junto con el histórico entrenador Ignacio Trelles, Aguirre se convirtió en el único técnico mexicano en dirigir tres Copas del Mundo desde el banquillo nacional. Sin embargo, restó importancia a su figura y puso el protagonismo en los futbolistas.

“Yo soy el menos importante en esta selección. Esto es inolvidable. Los jugadores al fin sabrán lo que significa un Mundial en casa. Estamos preparadísimos”, concluyó.

Con la expectativa de millones de aficionados, México iniciará su participación mundialista frente a Sudáfrica en el Estadio Azteca, escenario donde el Tricolor buscará comenzar con el pie derecho y escribir una nueva página en la historia del futbol nacional.

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