Moscú.- La nueva vacuna rusa contra el cáncer, denominada Oncopept, representa una de las herramientas más prometedoras en la lucha contra esta enfermedad, aseguró Veronika Skvortsova, directora de la Agencia Federal Médica y Biológica (FMBA) de Rusia.
En una entrevista concedida a RT, la funcionaria explicó que el innovador medicamento está diseñado para entrenar al sistema inmunitario de los pacientes con el fin de identificar y destruir exclusivamente las células tumorales malignas, sin causar daño a las células sanas del organismo.
Skvortsova detalló que el mecanismo de acción de la vacuna se basa en el reconocimiento de marcadores específicos, conocidos como antígenos, presentes en las membranas de las células cancerosas. Al introducir determinados péptidos en el organismo, el sistema inmunitario aprende a identificar estructuras idénticas en las células malignas y procede a eliminarlas.
“Se introducen estos péptidos y el sistema inmunitario, al leerlos, mata aquellas células que tienen exactamente los mismos péptidos en sus membranas”, explicó la especialista, quien destacó la precisión del tratamiento. “Es difícil no acertar”, añadió.
La directora de la FMBA calificó a Oncopept como “una de las armas más poderosas contra el cáncer”, debido a su capacidad para atacar de manera selectiva los tumores sin afectar tejidos sanos, una de las principales limitaciones de algunos tratamientos convencionales.

Los avances en el desarrollo de esta vacuna continúan. El mes pasado, Skvortsova informó que cinco pacientes diagnosticados con cáncer colorrectal ya reciben tratamiento con la innovadora vacuna peptídica, como parte de las pruebas y aplicaciones iniciales del medicamento.
El desarrollo de Oncopept forma parte de los esfuerzos de Rusia por impulsar terapias de nueva generación basadas en la inmunología y la medicina personalizada, un campo que ha cobrado relevancia mundial por su potencial para mejorar la eficacia de los tratamientos oncológicos y reducir sus efectos secundarios.
Especialistas consideran que, de confirmarse los resultados esperados en los ensayos clínicos, este tipo de vacunas podría representar un avance significativo en el tratamiento de diversos tipos de cáncer durante los próximos años.


