CIUDAD DE MÉXICO.- Después de más de seis años de exigencias y gestiones, la familia de Verónica Soto Hernández, estudiante de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) víctima de feminicidio en 2019, obtuvo un reconocimiento que consideran parte de la justicia y la reparación de su memoria: la entrega póstuma de su título como licenciada en Enfermería y Obstetricia.

La ceremonia se realizó en la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM, donde Andrea Soto, madre de la joven, recibió el documento conmemorativo acompañada por familiares, amistades, docentes y miembros de la comunidad universitaria.

Visiblemente emocionada, Andrea calificó el reconocimiento como una conquista lograda tras años de insistencia ante las autoridades universitarias.

“Es una parte de la justicia que nos merecemos; de la memoria y la reparación”, expresó durante el acto.

La madre de Verónica señaló que este caso sienta un precedente para que la universidad pueda actuar con mayor sensibilidad en circunstancias extraordinarias y evitar que futuras familias enfrenten obstáculos similares.

Explicó que durante años la institución negó la posibilidad de otorgar el título debido a que la joven no concluyó su servicio social y porque la normatividad universitaria no contemplaba este tipo de situaciones. Sin embargo, sostuvo que dichas razones no eran suficientes para ignorar la trayectoria académica de su hija.

Verónica terminó sus estudios en 2019 y realizaba su servicio social en el Hospital Militar de Especialidades de la Mujer y Neonatología cuando fue asesinada en noviembre de ese mismo año. De acuerdo con su madre, la estudiante planeaba titularse mediante la modalidad de totalidad de créditos y alto nivel académico, al haber obtenido un promedio general de 9.6 y no registrar ninguna materia reprobada durante toda la carrera.

Durante su intervención, Andrea recordó los sueños profesionales y personales de su hija, quien aspiraba a especializarse en pediatría y continuar su preparación académica.

“Se esforzaba cada día por dar lo mejor de ella”, expresó al evocar los proyectos que la joven tenía para su futuro.

Las palabras de la madre fueron acompañadas por consignas de justicia pronunciadas por los asistentes, quienes exigieron castigo para el responsable del feminicidio y recordaron a Verónica como un símbolo de resistencia frente a la violencia contra las mujeres.

Andrea también denunció que, a más de seis años de los hechos, el presunto agresor permanece libre y la carpeta de investigación radicada en la Fiscalía de Tlalnepantla, Estado de México, continúa sin ser judicializada.

Por su parte, la directora de la Facultad de Enfermería y Obstetricia, Rosa Amarilis Zárate, afirmó que la entrega del título constituye un reconocimiento permanente a la excelencia académica de la joven.

“Es un testimonio tangible de que Verónica culminó su trayectoria académica con excelencia y que su nombre quede inscrito para siempre”, señaló.

La académica destacó que la historia de Verónica se ha convertido en un símbolo para la comunidad universitaria y para las futuras generaciones de estudiantes.

La entrega del título póstumo representa no sólo un reconocimiento académico, sino también un acto de memoria frente a la violencia feminicida que continúa afectando al país, así como un llamado a las instituciones para garantizar justicia y acompañamiento a las víctimas y sus familias.

Deja un comentario