Ciudad de México.- En una sesión marcada por confrontaciones, insultos, empujones y acusaciones entre legisladores, la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para crear una comisión verificadora de integridad de candidaturas, cuyo objetivo será impedir que personas presuntamente vinculadas con actividades delictivas puedan contender por cargos de elección popular.
Tras más de 32 horas consecutivas de sesión —una de las más largas en la historia reciente de San Lázaro— el dictamen fue avalado con 271 votos a favor de Morena y sus aliados, y 92 en contra por parte de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. La minuta fue enviada de inmediato al Senado de la República, donde se prevé su discusión y eventual aprobación este viernes.
Durante el debate en lo particular se aprobó una única reserva, de entre 140 presentadas, promovida por el coordinador morenista Ricardo Monreal y los diputados Gabriela Jiménez y Víctor Hugo Lobo.
La modificación establece que la comisión verificadora estará integrada por tres consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), y no cinco como contemplaba originalmente el proyecto.
Asimismo, se añadió un artículo transitorio que faculta al INE, en coordinación con autoridades de seguridad, para emitir lineamientos sobre el funcionamiento interno de la comisión, así como definir los procedimientos para la recepción, análisis y resguardo de información relacionada con aspirantes a cargos públicos.
La discusión legislativa estuvo acompañada por constantes descalificaciones entre oficialismo y oposición.

Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando el diputado morenista Mario Miguel Cubillas mencionó en tribuna diversos casos de ex gobernadores priístas investigados por delitos graves, incluyendo al dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas.
En respuesta, el priísta Carlos Gutiérrez Mancilla acusó a Morena de actuar por temor a posibles denuncias internacionales y lanzó fuertes calificativos contra legisladores oficialistas.
Poco después, se registró un intercambio de insultos entre Gutiérrez Mancilla y el morenista Zenyazen Escobar García, quien se acercó de manera agresiva a la curul del legislador priísta. En medio del altercado, Escobar empujó incluso a un compañero de bancada que intentaba contenerlo.
La presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, intervino para llamar al orden, mientras que la diputada priísta Ana Isabel González sugirió que se practicara un antidoping al legislador morenista al considerar que se encontraba “muy alterado”.
“Alguna sustancia puede traer, no sabemos”, expresó la legisladora priísta durante la sesión.
Escobar García rechazó los señalamientos y exigió disculpas públicas si se comprobaba que no se encontraba bajo los efectos del alcohol o alguna sustancia.
Otro momento que elevó la tensión ocurrió cuando diputados del PRI desplegaron desde una de las galerías del recinto legislativo mantas con las leyendas “El cartel de Morena” y “Los narcos del bienestar”, acompañadas de fotografías de la presidenta Claudia Sheinbaum, del ex mandatario Andrés Manuel López Obrador, sus hijos y otros integrantes de Morena.
Las lonas incluían además calificativos como “rateros”, “corruptos”, “asesinos” y “criminales”, mientras legisladores priístas utilizaban megáfonos y activaban sonidos de sirenas para protestar.
La manifestación provocó que diputadas de Morena intentaran retirar las mantas, aunque no lograron ingresar al área debido a que las puertas fueron aseguradas con cadenas y candados desde el interior.
Ante el caos generado, la Mesa Directiva decretó un receso de aproximadamente 40 minutos.
Tras reanudarse la sesión, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal, condenó las acciones del PRI y calificó la protesta como un “acto de barbarie” e “irracionalidad”.
“No podemos admitir tanta ofensa, furia y miseria humana”, expresó el legislador zacatecano, quien acusó a la oposición de mantener una actitud “vociferante e insultante” contra la titular del Ejecutivo federal.
Por su parte, el coordinador priísta Rubén Moreira justificó la protesta de sus compañeros al señalar que respondió a discursos previos de Morena dirigidos contra integrantes de su partido.
La reforma aprobada forma parte de las iniciativas impulsadas por el gobierno federal para fortalecer los mecanismos de revisión de candidaturas y evitar la infiltración del crimen organizado en los procesos electorales.


