RUSIA.- El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, sostuvo este lunes una conversación telefónica con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en la que informó que las fuerzas rusas ejecutarán “ataques sistemáticos” contra objetivos militares en Kiev, en respuesta a los atentados que Moscú atribuye al régimen ucraniano contra civiles en territorio ruso.
De acuerdo con la Cancillería rusa, la llamada se realizó por iniciativa de Moscú y sirvió para abordar diversos temas relacionados con el conflicto en Ucrania. Durante la conversación, Lavrov recordó los acuerdos alcanzados en Alaska en agosto de 2025 sobre la crisis ucraniana y acusó a las élites europeas y al gobierno de Kiev de socavar las posibilidades de una solución política duradera.
Además del conflicto bélico, ambos funcionarios intercambiaron opiniones sobre las iniciativas diplomáticas relacionadas con la crisis en el estrecho de Ormuz y la situación en Cuba. También reiteraron su disposición para avanzar en la normalización de las condiciones de trabajo de las misiones diplomáticas rusas y estadounidenses.
La Cancillería rusa advirtió posteriormente que las Fuerzas Armadas de Rusia intensificarán operaciones dirigidas contra instalaciones vinculadas al complejo militar-industrial en Kiev, incluyendo centros de diseño, fabricación y programación de drones utilizados —según Moscú— por el gobierno ucraniano con apoyo de especialistas de la OTAN.
Asimismo, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que también serán considerados objetivos militares los centros de toma de decisiones y puestos de mando del gobierno encabezado por Volodímir Zelenski.

Las declaraciones ocurren tras un ataque con drones contra una residencia estudiantil y un edificio académico en la localidad de Starobelsk, en la autoproclamada República Popular de Lugansk, hecho que dejó 21 personas fallecidas y más de 60 heridas, según autoridades rusas. Moscú aseguró que la mayoría de las víctimas eran adolescentes y calificó el hecho como un “ataque terrorista” contra civiles.
En este contexto, Rusia exhortó a ciudadanos extranjeros, incluido personal diplomático y representantes de organismos internacionales, a abandonar Kiev “lo antes posible”, además de recomendar a la población evitar zonas cercanas a infraestructura militar y administrativa.
La nueva escalada aumenta la tensión en el conflicto entre Rusia y Ucrania, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una ampliación de las hostilidades y mayores afectaciones a la población civil.


