CIUDAD DE MÉXICO.- La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) incrementó nuevamente los estímulos fiscales aplicados al consumo de combustibles automotrices, con el objetivo de evitar mayores afectaciones en la economía de las familias mexicanas ante el aumento internacional de los precios del petróleo.
De acuerdo con el decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los nuevos apoyos estarán vigentes del 23 al 29 de mayo y representan la onceava semana consecutiva en la que el gobierno federal mantiene subsidios para las gasolinas y el diésel.
Diésel recibe el mayor apoyo fiscal
El mayor estímulo será para el diésel, combustible utilizado principalmente por el transporte de carga y pasajeros, ya que Hacienda absorberá el 64.31 por ciento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Con ello, los consumidores únicamente pagarán 2.62 pesos de impuesto por cada litro adquirido.
Este nivel de subsidio es el más alto aplicado desde que el gobierno federal implementó medidas de apoyo derivadas del incremento en los precios internacionales del petróleo provocado por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán.
La medida se complementa con el acuerdo voluntario alcanzado entre autoridades y empresarios gasolineros para mantener el precio del diésel en alrededor de 28 pesos por litro.
Magna y Premium también reciben estímulos
En el caso de la gasolina regular o Magna, el gobierno federal cubrirá el 51.26 por ciento del IEPS, por lo que los consumidores pagarán únicamente 3.26 pesos de impuesto por litro.

Además, este combustible continuará bajo el esquema de apoyo para evitar que su precio supere los 24 pesos por litro.
Para la gasolina Premium o roja, Hacienda fijó un estímulo fiscal de 43.56 por ciento, superior al 41.07 por ciento aplicado durante la semana anterior.
De esta manera, quienes consuman gasolina Premium aportarán 3.19 pesos de impuesto por litro.
Buscan contener impacto económico
Con estos ajustes, el gobierno federal busca amortiguar el impacto del alza internacional en los precios del petróleo y evitar incrementos bruscos en los costos del transporte y productos básicos.
Los subsidios a los combustibles se han convertido en una de las principales herramientas económicas para contener la inflación y reducir presiones sobre el bolsillo de los consumidores mexicanos en medio del escenario internacional de tensión energética.


