IRÁN.- El bloqueo del estrecho de Ormuz, derivado de la guerra contra Irán, ha encendido las alarmas internacionales ante una nueva crisis energética global, justo en vísperas del verano en el hemisferio norte, cuando aumenta el consumo de combustibles y energía por los viajes vacacionales y el uso intensivo de aire acondicionado.
De acuerdo con el diario Financial Times, el mundo se aproxima a una “fase más peligrosa” de la crisis energética, mientras cerca de 80 países han comenzado a implementar medidas de emergencia ante el temor de una nueva escalada en los precios del petróleo.
Analistas y operadores del mercado advierten que la interrupción en las exportaciones de crudo desde el golfo Pérsico amenaza con provocar un fuerte incremento en los costos del petróleo, gasolina, diésel y combustible para aviones, en un momento en que las reservas globales disminuyen a un ritmo sin precedentes.
El economista jefe de Aberdeen, Paul Diggle, señaló que uno de los escenarios considerados por su equipo contempla que el precio del barril Brent pueda alcanzar los 180 dólares. De ocurrir, explicó, el impacto dispararía la inflación y podría arrastrar a varias economías de Europa y Asia hacia una recesión.
Datos de la Agencia Internacional de la Energía revelan que al menos 76 países han adoptado respuestas de emergencia, frente a los 55 registrados a finales de marzo, cuando comenzó el conflicto contra Irán.
Entre las medidas implementadas destacan las de Australia, que prevé invertir más de 7 mil millones de dólares estadounidenses para fortalecer sus reservas de combustible y fertilizantes. En tanto, India solicitó a la población limitar la compra de oro y reducir los viajes internacionales para proteger sus reservas de divisas.
Por su parte, Francia trabaja en la ampliación de apoyos económicos para contener el impacto sobre su economía, mientras que naciones como Pakistán, Sri Lanka y Filipinas recurrieron temporalmente a semanas laborales de cuatro días como parte de sus estrategias de ahorro energético.

En este contexto, el comisario europeo de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, advirtió que si el conflicto en Oriente Medio continúa y el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante las próximas semanas, el mundo podría entrar en una recesión global.
El estrecho de Ormuz es considerado uno de los corredores marítimos más importantes del planeta para el transporte de petróleo, por lo que cualquier interrupción en su operación tiene repercusiones inmediatas sobre los mercados energéticos y la economía internacional.


