CIUDAD DE MÉXICO.- En medio del impacto que la inflación y el aumento en los alimentos han provocado en millones de hogares mexicanos, la Procuraduría Federal del Consumidor comenzó la instalación de identificadores especiales en tiendas de autoservicio para que la población pueda localizar productos de la canasta básica a precios accesibles.
La estrategia forma parte del programa Pacic (Paquete contra la Inflación y la Carestía), mediante el cual el Gobierno de México busca contener el alza de precios en alimentos esenciales y proteger la economía familiar.
Durante la llamada “mañanera del pueblo”, el titular de Profeco, Iván Escalante, explicó que el objetivo es garantizar que las familias puedan adquirir 24 productos básicos por un costo que no rebase los 910 pesos.
La medida cobra relevancia en un contexto donde muchas personas han tenido que reducir compras, modificar hábitos alimenticios o buscar alternativas más económicas debido al incremento sostenido en artículos indispensables.
Escalante destacó que algunos productos ya muestran señales de estabilización e incluso reducción de precios. Uno de los casos es el plátano, cuyo costo promedio alcanzó los 28.72 pesos por kilogramo en julio de 2025 y que actualmente se ubica en 21.95 pesos.
Otro producto que comienza a registrar una baja es el limón, cuyo precio llegó a superar los 44 pesos por kilo y que, de acuerdo con Profeco, empieza a disminuir gradualmente.
El funcionario llamó a la ciudadanía a identificar los productos Pacic mediante las señalizaciones colocadas en los estantes de supermercados y tiendas participantes. No obstante, también recomendó acudir a mercados públicos y centrales de abasto, donde en muchos casos los alimentos pueden encontrarse a precios todavía más bajos.

La implementación de estos identificadores busca facilitar que las familias comparen costos y tomen decisiones de compra más favorables para su economía, especialmente en sectores donde el gasto en alimentos representa una gran parte del ingreso mensual.
Para miles de hogares, pequeñas variaciones en el precio de productos como frutas, verduras, aceite, arroz o huevo pueden significar un alivio importante frente al encarecimiento del costo de vida.


