RUSIA.- El conflicto entre Rusia y Ucrania volvió a escalar en medio de nuevas acusaciones cruzadas sobre el incumplimiento de una tregua anunciada con motivo del aniversario del Día de la Victoria en la Gran Guerra Patria.
El presidente ruso, Vladímir Putin, informó el pasado 29 de abril durante una llamada telefónica con el mandatario estadounidense Donald Trump sobre su disposición a declarar un alto el fuego temporal para los días 8 y 9 de mayo, con motivo de las conmemoraciones del 81 aniversario de la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial.
Posteriormente, el Ministerio de Defensa ruso anunció oficialmente la tregua y expresó su expectativa de que Kiev se sumara a la medida.
Sin embargo, el presidente ucraniano Vladímir Zelenski respondió anunciando un supuesto cese de hostilidades anticipado a partir de la medianoche del 5 de mayo. Previamente, Zelenski también había advertido sobre posibles acciones con drones contra Moscú durante las celebraciones del 9 de mayo.
No obstante, autoridades rusas aseguraron que los ataques ucranianos continuaron incluso durante el periodo anunciado por Kiev como tregua.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, en las últimas 24 horas fueron derribados 605 drones ucranianos tipo avión, además de 12 bombas aéreas guiadas y un proyectil HIMARS de fabricación estadounidense.
Según el reporte oficial, durante la primera noche del supuesto alto el fuego ucraniano, las defensas antiaéreas rusas interceptaron 53 drones sobre distintas regiones del país, incluida la región de Moscú.
Las operaciones continuaron posteriormente con la destrucción de otros 46 drones entre la mañana y la noche del miércoles, mientras que en la jornada siguiente fueron derribados 347 drones adicionales sobre 21 regiones rusas, así como en zonas de los mares de Azov, Caspio y Negro.
Las autoridades rusas denunciaron que varios de estos ataques tuvieron como objetivo infraestructura civil y zonas residenciales.
Uno de los hechos más graves ocurrió en la ciudad rusa de Cheboksary, donde un ataque combinado con misiles y drones dejó dos personas muertas y al menos 32 heridas, entre ellas un menor de edad. Además, resultaron dañados 40 edificios residenciales, escuelas, guarderías y un colegio.

La Cancillería rusa informó que durante la última semana los ataques atribuidos al régimen ucraniano dejaron 34 muertos, incluidos dos niños, además de 166 personas heridas.
Asimismo, en la provincia rusa de Briansk, otro ataque nocturno dejó más de 10 personas lesionadas, entre ellas un niño, además de daños en viviendas y vehículos.
En respuesta, el Ejército ruso aseguró haber intensificado sus operaciones contra talleres de ensamblaje de drones, depósitos de combustible y puntos de despliegue temporal de fuerzas ucranianas y mercenarios.
El recrudecimiento de las hostilidades ocurre en medio de crecientes tensiones internacionales y mientras continúan los intentos diplomáticos para alcanzar una tregua más amplia en el conflicto armado.


