CHIAPAS.- Con el objetivo de reducir riesgos y salvar vidas en los cuerpos de emergencia, dos estudiantes de la Universidad Politécnica de Chiapas desarrollaron una prenda biomédica inteligente capaz de monitorear en tiempo real los signos vitales y las condiciones ambientales de los bomberos durante entrenamientos y operativos.

Se trata de Yulibeth Pola Balbuena y Daniela Soledad Coello Pérez, ambas alumnas de Ingeniería Biomédica, quienes diseñaron este innovador dispositivo a partir de una necesidad real planteada por los propios bomberos: la falta de monitoreo continuo de su estado de salud durante labores de alto riesgo.

“Es una prenda biomédica inteligente para personal operativo. Nos ayuda a obtener datos de un bombero, ya sea dentro o fuera de servicio”, explicó Yulibeth Pola, de 25 años.

Por su parte, Daniela Soledad Coello, de 23 años, detalló que el sistema permite medir temperatura corporal, saturación de oxígeno, frecuencia cardíaca, así como humedad y temperatura ambiental, factores clave para prevenir incidentes durante el servicio.

El funcionamiento del dispositivo integra tres sensores principales: el MLX90614, encargado de medir temperatura corporal mediante infrarrojos sin contacto; el MAX30102, que registra frecuencia cardíaca y saturación de oxígeno; y el BME280, que monitorea temperatura y humedad del entorno.

Toda esta información es procesada por un microcontrolador, considerado el “cerebro del proyecto”, y posteriormente se visualiza en tiempo real a través de una plataforma web a la que se puede acceder desde cualquier teléfono celular.

“Si yo le mando el link y la contraseña, usted puede ingresar desde su teléfono y ver el estado de los bomberos. Si durante un entrenamiento algún parámetro sale del rango normal, se le puede alertar. La idea es prevenir accidentes”, explicó Daniela.

Aunque inicialmente el sistema fue diseñado para bomberos, las jóvenes destacaron que la tecnología puede adaptarse fácilmente a otros sectores como la minería, el deporte de alto rendimiento o cualquier actividad de alto esfuerzo físico y exposición a condiciones extremas.

“No solo monitoreamos a la persona, también el ambiente: frío, calor, lluvia, humedad. Para un bombero es vital saber qué temperatura hay dentro de su traje y cuánto sudor retiene”, agregó Yulibeth.

Uno de los puntos más relevantes del proyecto es su rentabilidad. Las estudiantes compararon el costo de implementar este sistema con los gastos derivados de accidentes graves.

Explicaron que un paro cardíaco puede representar hasta 120 mil pesos en atención hospitalaria, mientras que una pensión por invalidez puede alcanzar los 2.5 millones de pesos. Con esa cantidad, aseguraron, sería posible equipar a 125 bomberos con esta tecnología preventiva.

Actualmente, las jóvenes se encuentran en la fase de pruebas con cuerpos de bomberos y buscan que el proyecto pueda escalarse para su implementación formal.

“Ellos nos han comentado que no cuentan con este tipo de monitoreo. Queremos iniciar pruebas y, si es posible, llevarlo a nivel nacional”, concluyeron.

Este desarrollo tecnológico, surgido desde las aulas universitarias, refleja el talento, la innovación y el compromiso social de las nuevas generaciones de ingenieras chiapanecas, que apuestan por soluciones que protegen vidas.

Deja un comentario