VERACRUZ, VER.- Con la imponente Fortaleza de San Juan de Ulúa y el Golfo de México como escenario natural, el DJ neerlandés Martin Garrix convirtió la Macroplaza del Malecón en un punto de encuentro vibrante, donde más de 130 mil personas se dieron cita para disfrutar de una de las presentaciones más esperadas del año.

El evento formó parte del Circuito Nacional de Festivales por la Paz, a través del Festival Puerto Sonoro, una iniciativa que reunió a artistas locales, nacionales e internacionales de música electrónica en la ciudad de Veracruz, con el objetivo de democratizar el acceso a la cultura, especialmente entre las juventudes.

La gobernadora Rocío Nahle García destacó el impacto social y recreativo del festival, alineado con la política cultural de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, orientada a fortalecer los llamados Territorios de Paz. Asimismo, informó que el evento generó una derrama económica estimada en 600 millones de pesos.

Por su parte, la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que este circuito busca fomentar la convivencia y el acceso al arte, con la meta de impactar a siete millones de jóvenes en todo el país.

Ambiente de euforia y convivencia

Desde tempranas horas del viernes comenzaron a formarse largas filas en los alrededores del recinto. Para el sábado, miles de asistentes, en su mayoría jóvenes, aguardaban con entusiasmo el inicio de una jornada que se desarrolló en un ambiente de orden y convivencia pacífica.

La música marcó el ritmo de una multitud que se movía al unísono, en una experiencia colectiva donde la energía, la hermandad y la celebración definieron el ambiente.

El cartel del Festival Puerto Sonoro ofreció una programación progresiva: El Jarocho Selector abrió el escenario con fusiones de salsa, cumbia y son montuno; posteriormente se presentaron DJ Exodia y Andrés Collado con ritmos urbanos, seguidos por Tadeo Fernández, quien dio paso a la electrónica con sonidos house.

Previo al acto principal, Jessica Audiffred encendió al público con una sesión de bass de alta intensidad.

El momento cumbre llegó con la presentación de Martin Garrix, quien ofreció un espectáculo de talla internacional con producción visual, efectos especiales y una puesta en escena pocas veces vista en el país. El cierre estuvo a cargo de Sonido Famoso, liderado por Jaime Guzmán, con cumbia y sonido sonidero.

Cultura y paz como eje

Con una Macroplaza completamente llena y una respuesta positiva del público, el Festival Puerto Sonoro se consolidó como un ejemplo del impacto que pueden tener la música y el espacio público como herramientas de cohesión social.

A nivel nacional, el Circuito Nacional de Festivales por la Paz, impulsado por el Gobierno de México, ha alcanzado ya a más de un millón de jóvenes, posicionándose como una de las principales estrategias culturales dirigidas a este sector.

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