Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV aseguró este lunes que continuará alzando la voz contra la guerra y en favor de la paz, luego de los señalamientos emitidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien cuestionó públicamente su liderazgo y postura en temas de seguridad internacional.
Durante declaraciones ofrecidas a Reuters, el pontífice afirmó que seguirá pronunciándose “enérgicamente contra la guerra” y promoviendo el diálogo, la paz y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas a los conflictos internacionales.
León XIV subrayó que no pretende entrar en confrontación con el mandatario estadounidense, aunque expresó su preocupación por la manera en que algunas personas están interpretando el mensaje cristiano.
“No creo que el mensaje del Evangelio deba ser malinterpretado como lo están haciendo algunas personas”, declaró el líder de la Iglesia católica.
Asimismo, sostuvo que es necesario que alguien levante la voz frente a la violencia mundial, al señalar que actualmente hay demasiadas personas sufriendo y demasiados inocentes perdiendo la vida en distintos conflictos.

“El mensaje de la Iglesia, mi mensaje, el mensaje del Evangelio: bienaventurados los pacificadores”, expresó el sumo pontífice, quien insistió en que su papel no debe entenderse como político, sino espiritual y moral.
Las declaraciones surgen luego de que Trump arremetiera contra el papa a través de su red social Truth Social, donde lo calificó de “débil en el crimen” y “terrible en política exterior”, además de señalar que no está de acuerdo con sus posturas sobre conflictos internacionales. Diversos medios reportaron que el mandatario también afirmó no ser “gran fan” del pontífice y lo describió como “muy liberal”.
El presidente estadounidense también cuestionó la postura del papa respecto a temas como Irán y las acciones militares de Estados Unidos en el extranjero, acusándolo de actuar más como un dirigente político que como un líder religioso.
La confrontación entre ambos líderes ha generado atención internacional debido a que se trata de uno de los enfrentamientos verbales más inusuales entre un presidente estadounidense y el jefe de la Iglesia católica en tiempos recientes.
Analistas consideran que el intercambio refleja crecientes tensiones entre sectores conservadores de la política estadounidense y el Vaticano, particularmente por diferencias en temas de guerra, migración y diplomacia internacional.


