Budapest, Hungría.- Tras el cierre de las urnas este domingo, comenzó el conteo de votos de las elecciones parlamentarias en Hungría, proceso que enfrenta al partido gobernante Fidesz, encabezado por el primer ministro Viktor Orbán, contra la oposición liderada por Péter Magyar, del partido Tisza.
De acuerdo con datos de la Oficina Electoral Nacional de Hungría, la jornada registró una participación histórica del 77.8 por ciento del padrón electoral, equivalente a más de 5.8 millones de votantes, cifra récord en la historia reciente del país.
Con el 72.44 por ciento de los votos escrutados, los resultados preliminares colocan a la oposición con ventaja, al otorgar 138 escaños al partido Tisza, mientras que la alianza oficialista conformada por Fidesz y KDNP suma 54 curules.
Previo a la difusión de los primeros resultados, Viktor Orbán acudió a votar en una escuela de Budapest, donde manifestó confianza en su triunfo.
“He venido a ganar”, declaró el mandatario ante medios locales al ser cuestionado sobre sus expectativas electorales.
No obstante, también señaló que solo una derrota contundente lo llevaría a renunciar como dirigente de Fidesz, y aseguró que en caso de ser derrotado reconocerá el resultado.
“Siempre he respetado las normas cívicas”, afirmó.
Por su parte, el candidato opositor Péter Magyar lanzó acusaciones contra el Gobierno al señalar presuntos intentos de fraude electoral, denuncias que han sido rechazadas por el equipo de Orbán.
“Sabemos que se están preparando para un fraude electoral organizado”, afirmó Magyar, quien además acusó la supuesta planeación de “operaciones de falsa bandera” durante el proceso.
A pesar de ello, dijo no contemplar una derrota, aunque sostuvo que en caso de perder asumiría un escaño como diputado en el Parlamento.

Elección de relevancia internacional
Los comicios han despertado atención internacional debido a la política exterior independiente impulsada por Orbán, particularmente en torno al conflicto entre Rusia y Ucrania, postura que ha generado constantes tensiones con la Unión Europea y con el Gobierno de Kiev.
Mientras Orbán ha abogado por negociaciones de paz y el fin del conflicto armado, Péter Magyar mantiene una postura alineada con la Unión Europea, respaldando la continuidad del apoyo militar a Ucrania.
Orbán gobierna Hungría desde 2010 y ha mantenido una mayoría legislativa sólida, con 135 de los 199 escaños de la Asamblea Nacional antes de esta elección.
Su administración ha sido identificada por políticas conservadoras, nacionalismo económico y confrontaciones con la Unión Europea, particularmente por su negativa a aceptar cuotas de migrantes y por leyes restrictivas en temas de diversidad sexual.
Asimismo, el mandatario ha sido uno de los principales opositores dentro de la UE a nuevas sanciones contra Rusia, bloqueando en diversas ocasiones acuerdos comunitarios hasta obtener concesiones energéticas para Hungría.
Denuncias de injerencia extranjera
La campaña también estuvo marcada por acusaciones de intervención extranjera.
Autoridades húngaras denunciaron presunta injerencia de la Unión Europea y del Gobierno ucraniano en favor de la oposición.
El ministro de Relaciones Exteriores, Péter Szijjarto, aseguró que existía una estrategia del eje “Bruselas-Berlín-Kiev” para propiciar un cambio de gobierno en Hungría.
En la misma línea, Orbán sostuvo que Ucrania busca un nuevo liderazgo en Budapest que apoye financieramente a Kiev.
Los resultados finales se esperan en las próximas horas, en una elección considerada clave para definir el rumbo político de Hungría y su relación con Europa en los próximos años.

