INTERNACIONAL.- Amplias zonas del Líbano registran severos daños materiales tras una masiva ofensiva aérea israelí, considerada por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) como el mayor ataque coordinado en territorio libanés desde el inicio de la operación militar denominada León Rugiente.
De acuerdo con un comunicado oficial de las FDI, la operación se ejecutó de manera simultánea en múltiples puntos del país y tuvo una duración aproximada de 10 minutos, periodo en el que fueron atacados más de 100 centros de mando y emplazamientos militares vinculados al movimiento libanés Hezbolá.
En redes sociales comenzaron a circular numerosas imágenes que muestran edificios colapsados, calles cubiertas de escombros, densas columnas de humo y nubes de polvo elevándose sobre distintas zonas impactadas, evidenciando la magnitud de los bombardeos.
Según el ejército israelí, la ofensiva estuvo dirigida contra infraestructura estratégica del grupo armado, incluidos centros de inteligencia, cuarteles centrales, instalaciones de formaciones de fuego y unidades navales señaladas como responsables del lanzamiento de misiles contra fuerzas israelíes en tierra, mar y dentro del territorio de Israel.
Las FDI también indicaron que entre los objetivos alcanzados se encontraban activos de la Fuerza Radwan y de la unidad aérea 127, consideradas unidades de élite de Hezbolá. Los ataques se concentraron principalmente en Beirut, el valle de la Becá y el sur del Líbano.

“El ataque a gran escala se basó en inteligencia precisa y fue planificado durante semanas por la Dirección de Operaciones, la Dirección de Inteligencia, la Fuerza Aérea israelí y el Mando Norte, con el objetivo de profundizar el daño infligido a la organización terrorista Hezbolá”, señaló la institución militar israelí en su informe.
Las autoridades israelíes aseguraron además que gran parte de la infraestructura atacada se encontraba ubicada en zonas densamente pobladas, lo que ha generado preocupación internacional ante el posible impacto en la población civil, aunque hasta el momento no se ha informado un balance oficial de víctimas.
En paralelo, el gobierno de Tel Aviv anunció que sus ataques contra Irán han cesado; sin embargo, el cese al fuego no incluye las operaciones militares en territorio libanés, lo que mantiene la tensión regional y eleva el riesgo de una mayor escalada del conflicto en Medio Oriente.

