ARABIA SAUDITA.— Irán lanzó un importante ataque contra la ciudad industrial de Jubail, en el este de Arabia Saudita, considerada el corazón petroquímico del reino y uno de los centros energéticos más relevantes del mundo, en un nuevo episodio de escalada dentro del conflicto regional que involucra a Estados Unidos e Israel.
De acuerdo con reportes preliminares, misiles balísticos impactaron la zona industrial ubicada a orillas del golfo Pérsico, provocando incendios de gran magnitud en instalaciones petroquímicas estratégicas. Las explosiones afectaron la producción energética local, que procesa entre 500 mil y 700 mil barriles diarios de petróleo.
Autoridades saudíes confirmaron que el Ministerio de Defensa evalúa la magnitud de los daños, mientras equipos de emergencia trabajan para contener los incendios generados tras el impacto de misiles y drones.
La ciudad de Jubail representa un eje clave para la economía saudí, al concentrar entre el 7 y el 12 por ciento del Producto Interno Bruto del país y albergar cerca del 50 por ciento de la inversión extranjera directa del reino. Su ubicación estratégica, cercana a Bahréin y Qatar y frente a las aguas del golfo Pérsico, la convierte en un punto neurálgico para la industria energética global.

El ataque ocurre como respuesta a las acciones militares y amenazas previas contra instalaciones energéticas iraníes en el marco del conflicto que mantiene la República Islámica con Estados Unidos e Israel desde finales de febrero.
La escalada se produce además tras las advertencias del presidente estadounidense, Donald Trump, quien exigió a Irán abandonar el control y bloqueo del estrecho de Ormuz, advirtiendo que, de no hacerlo, Washington “desataría el infierno” contra la nación persa.
Analistas consideran que el bombardeo contra Jubail representa un golpe directo a un aliado estratégico de Estados Unidos en la región y una señal de la capacidad iraní para afectar infraestructuras energéticas clave.
Arabia Saudita se ha visto cada vez más involucrada en el conflicto regional, en parte por la postura impulsada por el príncipe heredero Mohammed bin Salman, quien habría respaldado la continuidad de la ofensiva militar en Medio Oriente, calificándola como una “oportunidad histórica” para reconfigurar el equilibrio geopolítico regional.
El aumento de las hostilidades mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de un conflicto de mayor alcance con impacto directo en los mercados energéticos y la estabilidad global.


