Teherán.- Irán denunció un nuevo ataque contra la planta petroquímica de South Pars, ubicada en la ciudad de Asaluyeh, provincia de Bushehr, en el suroeste del país, donde medios locales reportaron varias explosiones dentro del complejo energético considerado uno de los más importantes del mundo.
South Pars constituye el segmento iraní del mayor yacimiento de gas natural del planeta, compartido con Catar al otro lado del golfo Pérsico, y representa un pilar estratégico para la economía energética de la República Islámica.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, confirmó la operación militar y aseguró en un comunicado que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron “con contundencia la mayor planta petroquímica de Irán”, señalando que se trata de una instalación responsable de aproximadamente el 50 por ciento de la producción petroquímica iraní.
Según el funcionario, el ataque se produjo tras una ofensiva previa contra otra planta clave, y ambas instalaciones —que en conjunto representarían cerca del 85 por ciento de las exportaciones petroquímicas del país— habrían quedado fuera de servicio. Katz calificó la acción como “un duro golpe económico” y afirmó que las fuerzas israelíes tienen instrucciones de continuar atacando infraestructura estratégica iraní.
Sin embargo, la agencia iraní Tasnim informó que el complejo principal de South Pars no sufrió daños directos, ya que los bombardeos habrían impactado instalaciones auxiliares. Entre los objetivos alcanzados se encontrarían las empresas Mobin y Damavand, responsables del suministro de electricidad, agua y oxígeno al complejo petroquímico.

Por su parte, el vicegobernador de Bushehr indicó que varias unidades de producción resultaron dañadas en otro ataque israelí contra la Zona Económica Especial de Energía de Pars, un centro industrial clave enfocado en la explotación del yacimiento gasífero.
Autoridades iraníes recordaron que Israel ya había bombardeado previamente instalaciones relacionadas con South Pars, lo que en aquella ocasión derivó en represalias iraníes contra refinerías israelíes.
En el plano diplomático, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, acusó a Estados Unidos e Israel de obstaculizar cualquier salida negociada al conflicto. “Las negociaciones son incompatibles con los ultimátums, los crímenes y las amenazas”, declaró, al señalar que se cumplen 38 días desde el inicio de lo que calificó como una “guerra impuesta” contra el país.
Baghaei también denunció ataques contra objetivos civiles, incluyendo centros educativos y científicos, y afirmó que al menos seis niños murieron durante bombardeos registrados la madrugada del lunes en la provincia de Teherán.
Mientras tanto, diversos países han expresado preocupación internacional ante el riesgo de una posible catástrofe nuclear regional, debido a los ataques reiterados en zonas cercanas a la central nuclear iraní de Bushehr, lo que incrementa la alarma sobre una eventual escalada con consecuencias de gran alcance en Oriente Medio.


