EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció nuevos ajustes en su política comercial al modificar los aranceles aplicados a productos metálicos y plantear medidas de presión económica dirigidas al sector farmacéutico, como parte de su estrategia para fortalecer la industria nacional.
A través de órdenes ejecutivas, la administración estadounidense busca simplificar un sistema tarifario que empresas habían calificado como complejo. Las nuevas disposiciones establecen un arancel del 25 % para productos que contengan más de un 15 % de metal, mientras que se mantendrán gravámenes del 50 % para materias primas clave como el acero y el aluminio.
En el caso de los artículos con menor contenido metálico, se aplicará el arancel correspondiente según el tipo de producto y el país de origen, con el objetivo —según la Casa Blanca— de generar reglas más claras para importadores y fabricantes.
Paralelamente, Washington advirtió que podría imponer tarifas de hasta el 100 % a determinados medicamentos importados si las compañías farmacéuticas no trasladan parte de su producción a territorio estadounidense ni reducen los precios al consumidor. No obstante, el plan contempla amplias exenciones, principalmente para medicamentos genéricos y acuerdos previamente alcanzados con grandes empresas del sector.

Funcionarios de la Casa Blanca señalaron que las medidas no buscan incrementar los costos para los ciudadanos, sino fortalecer la capacidad productiva interna y mejorar la posición negociadora de Estados Unidos frente a industrias y socios comerciales internacionales.
Analistas económicos consideran que estas decisiones podrían generar tensiones comerciales con otros países exportadores y reconfigurar cadenas globales de suministro, especialmente en sectores estratégicos como el metalúrgico y el farmacéutico.

