MOSCU.- El ministro de Energía de Rusia, Serguéi Tsiviliov, afirmó este jueves que Moscú se encuentra preparando el envío de un segundo buque cargado con petróleo hacia Cuba, en medio de la severa crisis energética que enfrenta la isla y que ha provocado apagones y escasez de combustible.
De acuerdo con el funcionario ruso, la decisión se tomó tras una reunión sostenida en San Petersburgo con representantes cubanos, donde se abordó la situación energética del país caribeño. Tsiviliov aseguró que Rusia continuará apoyando a Cuba pese al bloqueo energético impulsado por Estados Unidos.
“Ayer se celebró una importante reunión en San Petersburgo. Llegaron representantes cubanos. Cuba está bajo un bloqueo total, está aislada. ¿De dónde provino el cargamento de petróleo? Un buque ruso rompió el bloqueo. Ahora se está cargando el segundo. No dejaremos a los cubanos en apuros”, declaró el ministro.
El anuncio ocurre días después de la llegada del petrolero ruso Anatoli Kolodkin al puerto cubano de Matanzas, transportando aproximadamente 100 mil toneladas —alrededor de 700 mil barriles— de crudo, el primer suministro significativo recibido por la isla en casi tres meses.
La descarga del combustible ya inició y forma parte de un envío considerado ayuda humanitaria para mitigar la crisis energética que atraviesa Cuba, agravada tras la interrupción de suministros provenientes de otros países y las restricciones energéticas impuestas por Washington.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció públicamente el apoyo ruso y destacó que el cargamento representa una muestra de cooperación histórica entre ambas naciones. El mandatario señaló que, aunque el volumen es insuficiente frente a la magnitud de la escasez, permitirá aliviar gradualmente la situación eléctrica en las próximas semanas.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que Rusia considera un deber brindar asistencia a Cuba, al señalar que el país requiere petróleo y derivados para garantizar el funcionamiento de servicios esenciales, como la generación eléctrica y la atención médica.
Analistas internacionales señalan que el envío refleja el fortalecimiento de la cooperación energética entre Moscú y La Habana en un contexto de tensiones geopolíticas y restricciones comerciales, mientras la comunidad internacional observa con atención el impacto que estos suministros puedan tener en la estabilidad energética de la isla.


