PARAÍSO, TAB.- En un anuncio que busca transformar la economía de comunidades pesqueras y generar bienestar social, el gobernador Javier May Rodríguez informó la apertura de puntos de venta en la capital tabasqueña para comercializar mojarra y ostión producidos a través del programa Pescando Vida, iniciativa orientada a fortalecer los ingresos de pescadoras y pescadores del estado.
Durante su visita a la Comunidad de Aprendizaje Acuícola (CAA) “El Chivero”, en el municipio de Paraíso, el mandatario se reunió con alrededor de 400 productores de ostión y constató los avances en la producción del molusco en la laguna de Mecoacán, donde llamó a la población a consumir productos locales.

“Invitamos a las y los tabasqueños a consumir lo que aquí se produce, que es de muy buena calidad y resultado del esfuerzo de pescadoras y pescadores de esta región”, expresó.
Recuperar la pesca, recuperar comunidades
El gobernador recordó que el sector pesquero fue durante años uno de los más rezagados, situación que obligó a muchas familias a migrar ante la falta de oportunidades económicas. Señaló que la desorganización y la ausencia de apoyos impedían el crecimiento productivo, pese al potencial natural de la zona costera.

Ahora, afirmó, el programa ha generado un cambio visible entre los trabajadores del mar, quienes muestran mayor motivación y esperanza al contar con ingresos y estabilidad para sus familias.
Destacó que Pescando Vida cuenta con un presupuesto de 150 millones de pesos destinados a beneficiar a 2 mil 500 pescadores y pescadoras, lo que garantiza la continuidad del proyecto y el fortalecimiento de la producción acuícola.

Producción que ya genera resultados
La secretaria de Desarrollo Agropecuario y Pesca, Luisa Cámara Cabrales, reconoció el trabajo de los beneficiarios, quienes han logrado producir una tonelada de ostión, demostrando —dijo— que la inversión pública sí genera resultados cuando llega directamente a los productores.
Por su parte, el subsecretario de Pesca y Acuacultura, Guillermo Priego León, informó que entre las zonas de Chivero y Libertad existen cerca de 200 mil ostiones listos para su comercialización tras ocho meses de trabajo continuo.

Impacto social y arraigo comunitario
A nombre de los productores, Gabriel Cruz Álvarez destacó que nunca antes un gobernador había visitado directamente los campos de trabajo acuícola, lo que —aseguró— fortalece la confianza de las comunidades en las políticas públicas orientadas al bienestar social.
La apertura de puntos de venta en Villahermosa representa, además de una estrategia comercial, una oportunidad para reactivar economías locales, generar empleo y promover el consumo de productos regionales, consolidando un modelo que busca que las familias puedan vivir dignamente del trabajo en sus propias comunidades.


