CHIAPAS.- La sequía y los cambios en los patrones de lluvia comienzan a impactar la producción de caña de azúcar en Chiapas, uno de los cultivos clave para la economía agrícola de la región centro de la entidad.
En municipios como Venustiano Carranza, Chiapas, Las Rosas, Chiapas, Socoltenango, Chiapas y Tzimol, Chiapas, más de 5 mil 500 productores dependen de esta actividad agrícola, que abarca más de 18 mil hectáreas cultivadas y abastece al Ingenio Pujiltic.
Durante el último ciclo productivo, la región registró una producción de 1 millón 746 mil 393 toneladas de caña, materia prima que se transforma en azúcar, alcohol y energía, generando una derrama económica estimada en al menos 3 mil millones de pesos anuales.
No obstante, productores del sector advierten que en el último año se ha observado una disminución en la producción, atribuida principalmente a los efectos de la sequía y a los periodos prolongados de estiaje, que han reducido la disponibilidad de agua necesaria para el desarrollo del cultivo.
Buscan modernizar el riego
Ante este panorama, la tecnificación del riego comienza a perfilarse como una alternativa para mantener la productividad en los campos cañeros. Entre las opciones que se analizan destaca el sistema de riego por goteo subterráneo, una tecnología que permite suministrar agua directamente a la raíz de la planta y ahorrar hasta 70 % del recurso hídrico.
Con el objetivo de conocer el funcionamiento de este sistema, 174 productores de distintas regiones de Chiapas participaron en un encuentro realizado en Comitán, Chiapas, donde intercambiaron experiencias con representantes del Distrito de Riego 094 de Jalisco, una zona donde esta tecnología ya se utiliza en diversos cultivos agrícolas.

Apoyos para modernizar el campo
En este contexto, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) impulsa la instalación de sistemas de riego tecnificado mediante el Programa de Apoyo a la Infraestructura Hidroagrícola S217, cuya convocatoria permanece abierta para que los productores puedan acceder a apoyos que faciliten la modernización del riego en sus parcelas.
Productores coincidieron en que, además de enfrentar los efectos del cambio climático, otro de los retos para la industria cañera es recuperar el consumo local de azúcar, lo que permitiría fortalecer la cadena productiva y mantener la estabilidad económica de miles de familias que dependen de este cultivo en la región.


