CAMPECHE.- De cara al inicio de la temporada 2026 de anidación de tortuga marina, el campamento tortuguero de la Laguna de Términos ha comenzado los trabajos de preparación en medio de un panorama preocupante, marcado por la erosión costera que ha reducido significativamente áreas clave para el desove de estas especies.
El presidente del campamento, Rosario Velueta Benítez, informó que actualmente se realizan labores logísticas como el abastecimiento de combustible, revisión de embarcaciones y motores, así como la coordinación de recorridos de vigilancia que permitirán proteger a las tortugas durante su llegada a las playas.
Durante la temporada 2025, el campamento registró 179 nidos de tortuga Carey, rescató una tortuga varada y logró liberar más de 12 mil crías, resultados que reflejan el compromiso de conservación; sin embargo, advirtió que la erosión representa uno de los principales desafíos para este año.

Las zonas más afectadas se ubican en Punta San Julián y Puerto Real, donde el avance del mar ha provocado el colapso de franjas de playa, reduciendo el espacio disponible para la anidación. Esta situación incrementa el riesgo de que las mareas arrastren los nidos antes de que las crías puedan desarrollarse y emerger.
Velueta Benítez señaló que la problemática se agravó tras la construcción de infraestructura en la zona, incluyendo un nuevo puente, lo que habría alterado la dinámica natural de las corrientes marinas y acelerado el proceso de erosión. Advirtió que, de no implementarse obras de contención y rehabilitación, incluso el acceso público a ciertas áreas podría verse comprometido.
A pesar de las dificultades, el campamento continuará con su programa de conservación, reforzando la vigilancia mediante recorridos terrestres y marítimos para proteger los nidos y garantizar la supervivencia de las crías. Para esta temporada, confían en superar las cifras del año anterior y fortalecer las acciones con mayor respaldo institucional.

El presidente del campamento también alertó sobre otros factores de riesgo, como el alumbrado artificial cercano a las playas, que puede desorientar a las tortugas durante el desove y a las crías en su camino hacia el mar.
La conservación de las tortugas marinas no solo representa la protección de una especie emblemática, sino también el equilibrio del ecosistema costero y el patrimonio natural de la región, por lo que ambientalistas reiteran el llamado a las autoridades y a la sociedad para sumar esfuerzos ante los efectos cada vez más visibles del cambio en las costas.


