Redacción| Reporteros del Sur
Salvador González Rodríguez solicitó el apoyo del mandatario estatal para que se investigue a fondo el caso de su hija, quien presuntamente sufría acoso escolar en la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades de la UJAT. Exige sanciones y protocolos que prevengan nuevas tragedias.
Villahermosa, Tabasco.— Salvador González Rodríguez, padre de la joven universitaria Ximena, solicitó públicamente la intervención del gobernador del estado para que se realicen investigaciones exhaustivas y se llegue hasta las últimas consecuencias en torno al caso de su hija, quien presuntamente habría decidido terminar con el bullying del que era víctima.
En un llamado directo a las autoridades, el padre recordó que antes del lamentable suceso, su hija le manifestó que ya no se sentía a gusto en la universidad e incluso le pidió cambiar de turno como medida para evitar la situación que enfrentaba.
“Papás, cuando un hijo les dice que no quiere ir a la escuela, es una señal de alerta”, expresó González Rodríguez al compartir que le sorprendió escuchar a su hija decir que no se sentía cómoda en su entorno académico.
Relató que la joven redactó una carta solicitando el cambio de turno y se la envió para que la revisara; sin embargo, la respuesta institucional fue que el trámite podría realizarse hasta el mes de abril, ya que en ese momento no era posible.
Tras lo ocurrido, indicó que diversos alumnos y profesores se han acercado a manifestarle su solidaridad y, al mismo tiempo, a confirmar que en la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades (DACSYH) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco se presentan casos de bullying, acoso sexual y problemas de adicciones, incluso —según versiones recibidas— presuntamente por parte de algunos docentes.
Señaló que, de acuerdo con los testimonios, no existirían protocolos claros ni espacios efectivos para denunciar y frenar este tipo de conductas, situación que, afirmó, debe atenderse de manera urgente.
Finalmente, el padre hizo un llamado a las autoridades estatales y educativas para que se esclarezcan los hechos, se sancione a los responsables y se implementen medidas preventivas que garanticen un ambiente seguro para los estudiantes, a fin de evitar que otras familias enfrenten una tragedia similar.


