Hipólito García | Reporteros del Sur
La comunidad universitaria de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) se encuentra consternada tras el fallecimiento de Ximena, estudiante de la División Académica de Ciencias Sociales y Humanidades (DACSyH), quien el pasado 12 de febrero cayó desde uno de los edificios del plantel y, luego de cinco días hospitalizada, perdió la vida a causa de las lesiones sufridas.
De acuerdo con el testimonio de su padre, Salvador González Rodríguez, la joven era víctima de acoso constante dentro de la institución. Entre expresiones de profundo dolor, el padre responsabilizó públicamente a la universidad por lo ocurrido, al considerar que no se atendieron las problemáticas que —asegura— su hija enfrentaba desde su ingreso reciente a la carrera.
“La Universidad no hizo nada por ayudar a mi hija. Todos los días vivía bullying”, declaró, al tiempo que señaló presuntas omisiones por parte de las autoridades universitarias.
Tras el incidente, Ximena fue atendida por paramédicos de la Cruz Roja Mexicana y trasladada a un hospital, donde permaneció internada durante cinco días. La tarde de este martes se confirmó su fallecimiento.
Salvador González Rodríguez dirigió también señalamientos hacia el rector, Guillermo Narváez Osorio, y otros directivos, a quienes acusa de no atender de manera eficaz denuncias relacionadas con acoso, violencia, consumo de drogas y otras problemáticas al interior de la universidad.
En medio del duelo, el padre anunció la creación de la fundación “Por Amor a Ximena”, la cual —según explicó— buscará brindar acompañamiento y apoyo a jóvenes que enfrenten situaciones de acoso y violencia en entornos educativos.
Hasta el momento, la UJAT no ha emitido un posicionamiento público detallado sobre las acusaciones vertidas por la familia. La comunidad universitaria y diversos sectores sociales han comenzado a exigir esclarecimiento de los hechos y acciones concretas para reforzar los protocolos de atención a casos de violencia y acoso dentro de la institución.


