CUBA.- El recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra Cuba —que ahora incluye una severa asfixia energética— ha puesto en riesgo a 32 mil 880 mujeres embarazadas y a decenas de miles de infantes, quienes enfrentan restricciones crecientes para acceder a servicios médicos vitales, informó el Ministerio de Salud Pública de Cuba.

La cartera sanitaria alertó que niñas, niños y adolescentes con padecimientos como diabetes o cáncer, así como quienes requieren cirugías programadas o de emergencia, podrían sufrir interrupciones en sus tratamientos debido a la escasez de combustible y los cortes eléctricos, situación que impacta directamente el funcionamiento del sistema hospitalario.

Sin diagnósticos oportunos

Uno de los efectos más graves se registra en la atención materno-infantil. Las autoridades señalaron que la falta de electricidad impide realizar ultrasonidos obstétricos indispensables para el seguimiento del embarazo y la detección temprana de anomalías genéticas.

Asimismo, la escasez de combustible limita la movilidad de brigadas médicas, lo que incrementa el riesgo de morbilidad materna, retrasa esquemas de vacunación y compromete la atención de infancias con necesidades especiales, como ventilación domiciliaria o aspiración mecánica. De manera inmediata, al menos 61 mil 830 menores de un año figuran entre los más vulnerables.

Riesgo de mayor mortalidad

El ministerio advirtió que la asfixia energética también afecta el tratamiento de enfermedades crónicas en adultos, incluido el cáncer, lo que podría derivar en un aumento de la mortalidad a corto plazo. A este escenario se suma la disminución de vuelos comerciales y el encarecimiento de los fletes, factores que dificultan el ingreso de medicamentos e insumos médicos.

“Ante los retos descritos, el personal de salud se empeña día y noche por asegurar la atención médica y el apoyo humano a nuestro pueblo, pese al recrudecimiento de una guerra económica que priva a un país de combustibles y pone en riesgo la vida de millones de personas”, expresó la institución.

Nuevas amenazas desde Washington

El pasado 29 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva desde la Casa Blanca que declaró “emergencia nacional” ante la supuesta amenaza que representaría Cuba, medida que abrió la puerta a sanciones contra países que vendan petróleo a la isla y a represalias contra quienes desacaten dichas disposiciones.

Aunque posteriormente Washington reconoció contactos con La Habana, el mandatario calificó a la nación caribeña como una “nación en decadencia” y aseguró que ya no cuenta con el respaldo de Venezuela.

Estas acciones se suman al embargo económico y comercial vigente desde hace más de seis décadas, ahora reforzado con nuevas medidas coercitivas unilaterales.

En respuesta, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que Cuba es “una nación libre, independiente y soberana” y denunció el carácter “criminal y genocida” de las políticas estadounidenses, reiterando que el país defenderá su integridad territorial frente a lo que considera agresiones externas.

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