HUIMANGUILLO, TAB.- En el Telebachillerato Comunitario Número 17, ubicado en la ranchería Arroyo Hondo primera sección, todo es nuevo: desde los salones hasta el bote de basura. “Ya quiero que sea lunes para empezar las clases”, expresó emocionada la directora María Elena Hernández Alejandro, mientras recorría uno de los tres espacios modernos que hoy transforman el futuro de 71 estudiantes.
“Tenemos 10 años en la comunidad luchando por mejorar nuestra institución. Empezamos prestando aulas, luego en cajones de madera, con mobiliario donado. Muchas instituciones nos apoyaron”, recordó la maestra, visiblemente conmovida.

Sobre una explanada renovada de más de 500 metros cuadrados de concreto fresco, alumnas y alumnos aguardaban el arribo de las autoridades para inaugurar una obra que superó los cuatro millones de pesos de inversión, y que incluye loseta armada en azotea, luminarias interiores y exteriores, pintura integral y espacios dignos para el aprendizaje.
“Nunca dejamos de persistir. Hoy estamos aquí, muy felices. No imaginábamos la magnitud de la obra. Teníamos solo tres ventiladores. El gobernador está muy comprometido con la educación”, sostuvo Hernández Alejandro, quien además reveló un dato que habla del impacto inmediato: ya hay 15 estudiantes inscritos para el próximo ciclo escolar.
Entre pancartas escritas con esmero —“Cada aula construida es una oportunidad más para nuestro futuro”— se encontraba Aura, alumna del último año. Aunque está a seis meses de egresar, alcanzará a disfrutar la transformación.
“Por fin ya no pasamos lluvia ni mosquitos. Tendré un salón muy cómodo”, dijo aliviada.
Durante una década, nueve generaciones recibieron clases en aulas improvisadas de madera de coco, con apenas tres ventiladores. Hoy, el plantel cuenta con 13 abanicos eléctricos y siete equipos de aire acondicionado.

Doña Elizabeth de la Cruz, madre de Aura, acudió para atestiguar el momento histórico. Su hijo mayor también estudió ahí, pero en condiciones totalmente distintas.
“Antes se mojaban cuando llovía y se asoleaban cuando hacía calor. Ahora la escuela está preciosa. Mi hija ya casi sale, pero mis nietas ya no tendrán que irse lejos. Le doy las gracias al gobernador por tomarse el tiempo de estar aquí”, expresó.
El gobernador Javier May Rodríguez llegó al plantel tras atender desde temprano audiencias públicas en comunidades del municipio de Comalcalco. Más tarde, pobladores de Sargento López también fueron escuchados por el secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, Daniel Arturo Casasús, quien informó que se analizará su solicitud de rehabilitación carretera junto con autoridades municipales.
Acompañado por la directora del plantel y el presidente municipal Ovidio Peralta Suárez, el mandatario estatal se dirigió al estudiantado:
“Estamos invirtiendo en tierra fértil. Esto que hicimos aquí lo estamos haciendo en todo el estado. Sé que falta mucho, pero ustedes tuvieron paciencia diez años y esa espera ya terminó. Ahora falta que lo aprovechen. Tenemos mucha fe en ustedes”.
Con una cuenta regresiva colectiva —“uno, dos, tres”— cayó el listón guinda sobre el piso recién estrenado. Donde antes hubo lodo o polvo, hoy hay aulas dignas y un mensaje claro: la educación sí transforma.
La obra no solo cambió un edificio; devolvió esperanza a comunidades como Arroyo Hondo, El Guácimo y localidades vecinas, demostrando que cuando la inversión pública llega a tiempo, también llega el futuro.


