Villahermosa, Tabasco — La Secretaría de Cultura del Estado de Tabasco aseguró que no habrá incremento extraordinario en los precios de acceso a los recintos culturales bajo su responsabilidad durante 2026, y que el único ajuste procedente será el derivado de la actualización anual de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), cuya variación para 2026 fue del 3.69 % con respecto al 2025.
Durante un reciente comunicado, la titular de la dependencia estatal, Aída Elba Castillo Santiago, enfatizó que en la ley de ingresos y en las consideraciones presupuestales de la Secretaría no se contempla un incremento en el número de UMAs a cobrar por concepto de acceso a museos, galerías, zonas arqueológicas y otros espacios culturales administrados por el Estado. Esto significa que la única repercusión directa para los visitantes será el ajuste técnico de las cuotas conforme a la inflación general calculada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
La UMA es un referente económico en pesos que se utiliza en México para calcular diversas obligaciones establecidas en la legislación federal y estatal, como multas, impuestos y derechos. Su valor se actualiza cada año con base en la inflación, y sus efectos se trasladan a muchas tarifas públicas. Para 2026, el INEGI estableció que el valor diario de la UMA pasará a ser de 117.31 pesos, superior a los 113.14 pesos diarios que estuvo vigente en 2025.
Castillo Santiago aclaró que, pese a que la Secretaría de Cultura a nivel nacional ha informado que para 2026 se duplicaría la cantidad de UMAs que se cobra en ciertos accesos de museos federales, esa medida no se aplicará en los museos y recintos estatales de Tabasco. El objetivo, dijo, es fomentar el incremento en el número de visitas y evitar que un aumento en los costos inhiba la asistencia del público.
En este sentido, la política cultural estatal reitera su compromiso con la accesibilidad a la cultura como un motor de inclusión social y educativo, priorizando la asistencia de familias, estudiantes y visitantes locales por encima de la recaudación a través de las taquillas.
El contexto nacional, sin embargo, marca diferencias. En años recientes se ha discutido en el ámbito federal la actualización de tarifas de entrada a museos y zonas arqueológicas administrados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), con la finalidad de ajustar los costos conforme a las nuevas disposiciones de la Ley Federal de Derechos y con tarifas diferenciadas para visitantes nacionales y extranjeros. Aunque la Secretaría de Cultura federal había precisado que no habría incremento en las cuotas de ingreso para mexicanos y residentes en 2026, las recientes reformas a esa ley han cobrado relevancia en las políticas de cobro de los recintos federales.
El debate en torno a las tarifas culturales se inserta en un panorama más amplio de políticas públicas que buscan equilibrar la conservación del patrimonio, su sostenibilidad financiera y la inclusión social. Organizaciones civiles y expertos han señalado —en diferentes foros y análisis— que los aumentos de tarifas, cuando se traducen en mayores recursos, pueden contribuir al mantenimiento de espacios culturales, pero también pueden alejar a segmentos vulnerables de la población si no se acompañan de subsidios o políticas de gratuidad en días específicos del año.
En Tabasco, con sitios arqueológicos como Comalcalco y La Venta, y una red de museos estatales que forman parte de la oferta cultural local, el enfoque ha sido privilegiar la afluencia y la participación ciudadana antes que el incremento de ingresos por cobro de acceso, al menos para el ejercicio fiscal de 2026.


