Hoy 28 de enero, se ajustan 34 años de la caída de Salvador Neme Castillo de la gubernatura de Tabasco, en medio de acusaciones de escandalosa corrupción y férrea oposición del naciente movimiento democrático liderado por Andrés Manuel López Obrador, aprovechado por Roberto Madrazo Pintado y su primo Manuel Gurría Ordóñez, para echarlo del poder e instaurar un criminal cacicazgo de casi 15 años.
Este texto forma parte del amplio reportaje de 40 capítulos publicado por nuestro director Armando Guzmán en Reporteros del Sur sobre aquellos ominosos hechos que cambiaron la historia política de Tabasco y que se prepara para un libro.
ARMANDO GUZMÁN/REPORTEROS DEL SUR
Desde las nueve de la mañana del 28 de enero de 1992, el rumor creció. Se generalizó en Palacio de Gobierno, la Cámara de Diputados y se extendió a lo largo y ancho de Tabasco.
“Ahora sí, ya cayó Neme”, era el comentario por todos lados.
Los periodistas, a tropel, corrieron al Congreso y lo que sería una sesión ordinaria se demoró.
A las 12 del día, el diputado priista, Ramón López Alberto, pálido y nervioso, leyó la solicitud de Salvador Neme Castillo para separarse definitivamente del cargo de gobernador que ocupaba desde el primer día de enero de 1989.

Mientras el Congreso entraba en receso para analizar la solicitud de licencia y, en su caso, aprobarla, Neme Castillo se dirigía al aeropuerto para viajar a la Ciudad de México y ocupar su nuevo cargo: Coordinador Nacional de Fomento Pecuario de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos que encabezaba el profesor Carlos Hank González.
En el Congreso, los 29 diputados reanudaron la sesión. Las comisiones unidas de Gobernación, Puntos Constitucionales y Asuntos Electorales dictaminaron como procedente la solicitud de licencia de Neme y anunciaron que el senador Manuel Gurría Ordóñez sería el mandatario sustituto.
El insistente rumor de que el gobernador tabasqueño solicitaría licencia para dejar el cargo, llegó a su punto máximo el jueves 19 de enero. En la Ciudad de México, el vespertino El Gráfico, del diario El Universal, publicó en primera plana que Neme Castillo salía del gobierno y entraba el senador Gurría Ordóñez.
La noticia de El Gráfico fue difundida por las estaciones radiofónicas Radio Mil y Radio Red en la ciudad de México y causó inquietud en el gobierno estatal.
Desde el miércoles 18 se hablaba ya en Tabasco de la inminente solicitud de licencia de Neme, y hasta se mencionaban nombres para sucederlo: los senadores Gurría Ordóñez y Nicolás Reynés Berezaluce, así como el delegado del CEN del PRI en Guanajuato, Humberto Mayans Canabal.
Tan luego se supo la noticia de El Gráfico, Neme instruyó a su hijo Salvador para que desmintiera la información en la Ciudad de México y se trasladara a la Cámara de Diputados para investigar de dónde había salido “el rumor”.
Salvador Neme hijo trató de entrevistarse con el líder de la mayoría priista, Fernando Ortiz Arana, pero no lo recibió. El vástago del gobernador se reunió entonces con el director de comunicación de la Cámara, Héctor González Pérez, amigo de su padre, quien le dijo que, efectivamente, había ese rumor, pero que no salía de las curules, sino de la sala de prensa.
Entrada la tarde, circulaban ya en Tabasco fotocopias de la noticia de El Gráfico y una caricatura, donde se ridiculizaba al mandatario estatal, caído y pateado por un personaje con una camiseta del PRD.
A las 8:30 de la noche, la estación XEVA sacó del aire un programa especial y en cadena estatal de radio, el director de Comunicación Social y Relaciones Públicas del gobierno, José Esteban Esponda, desmintió “los rumores” que, finalmente, se confirmaron el 28 de enero con la solicitud de licencia del gobernador.
Hernán Barrueta García, secretario particular de Neme Castillo, reveló detalles de la caída de su jefe.
En entrevista para el periódico “Mesa 42”, el 10 de abril de 2004, relató:
-“Entre las nueve y diez de la noche, acabando de salir de su acuerdo con don Fernando (Gutiérrez Barrios, secretario de Gobernación) me habla por teléfono y me dice estas palabras: “se acabó”. Yo todavía le pregunté ¿se acabó qué?. “Se acabó todo esto, ve las cuestiones personales y mañana nos vemos por allá”, me contestó sin darme detalles”.
Chavo Neme se encuentra en Gobernación con uno de sus hijos e instruye a Barrueta no comunicar a nadie lo que acaba de escuchar. El aún goberador habla por teléfono a su esposa Celia Sastré que se encuentra en el teatro Esperanza Iris viendo una película y, al día siguiente, temprano, llega a Villahermosa.
En la residencia oficial, la Quinta Grijalva, le esperan sus más cercanos colaboradores. Ordena a su secretario de Gobierno, Fernando Sánchez de la Cruz, que convoque a todo el gabinete y ahí les dice que, por la tarde, tienen que ir a la toma de protesta del gobernador sustituto.
A Neme se le quiebra la voz, pero no pierde la tranquilidad y entereza. “En unos momentos más Fernando (Sánchez) va a presentar mi solicitud de licencia irrevocable ante el Congreso”, anuncia.
Todos, relató Barrueta, quedaron como quien recibe un cubetazo de agua helada. El subsecretario, Rafael González Lastra, intenta reaccionar: “Chavo, tenemos que hacer algo, no podemos quedarnos…”
-“No, no, nadie va hacer nada; esta es una decisión que ustedes tienen que respetar”, ordenó Neme. Se despide de sus colaboradores y sale rumbo al aeropuerto para regresar al Distrito Federal para ocupar el cargo que le tiene reservado el profesor Carlos Hank González en la secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos.
Según Barrueta García, Manuel Gurría y Roberto Madrazo conspiraron para la caída de Neme, porque éste estaba “más inclinado” hacia Arturo Núñez para que lo sucediera en la gubernatura, lo que dificultaba el arribo de ellos.
-“Ese grupo estaba muy cerca de Colosio y aprovecharon para que sucediera lo que sucedió”, denunció.
El ex dirigente estatal del PRD, Darvin González Ballina, en entrevista también para “Mesa 42”, rechazó que ellos hubieran “tumbado” a Neme Castillo:
-“Por ahí dicen que nosotros tumbamos a Salvador Neme, pero fueron los grupos encabezados por Madrazo los que se aprovecharon de esa situación.
“Todos los que están enterados de los acontecimientos políticos del estado, saben realmente que fue Roberto Madrazo quien aprovechó para imponer a Gurría…
“El movimiento democrático contribuye a la caída de Salvador Neme, eso es indiscutible, no podemos decir que no, pero de ahí a que lo haya tumbado realmente el perredismo no. Madrazo se aprovecha para poner una gente leal a él para que posteriormente fuera candidato al gobierno del estado
“Roberto Madrazo resultó peor que Neme Castillo porque aparte de represor es corrupto, atreviéndome a decir que el gobierno más corrupto que ha tenido Tabasco es el de Roberto Madrazo”.
El ex dirigente del CDE del PRI, Agapito Domínguez Lacroix, es más contundente: las “intrigas” de Roberto Madrazo y su primo Manuel Gurría ante el presidente Carlos Salinas y el dirigente nacional del PRI, Luis Donaldo Colosio, provocaron finalmente la caída de Neme Castillo.
Hijo de Agapito Domínguez Canabal –muerto en 1970 en plena campaña por la gubernatura de Tabasco- Domínguez Lacroix, en entrevista, señala con índice de fuego a Roberto Madrazo:
—“Indiscutiblemente que fue una operación basada en la intriga para sacar a Salvador Neme del gobierno de Tabasco. Roberto Madrazo, abusando de la amistad que tenía con Luis Donaldo Colosio, le hace sentir que hay graves conflictos políticos en Tabasco, que sí los habían, pero eran manejables. Roberto crea también un clima adverso en la prensa de la ciudad de México, resaltando los conflictos en Tabasco. Y como era el sexenio de Carlos Salinas, en el que se desconocían a muchos gobernadores porque no eran afines a ellos, aprovechó esta situación para intrigar contra Salvador Neme y hacerlo caer.
“Engañar al presidente de la República fue la estrategia más importante que utilizó Roberto. Le informaba que Salvador Neme andaba diciendo que tenía involucrado a don Raúl Salinas, su padre, en muchos negocios en Tabasco y le hacía sentir que estaba desprestigiando la familia. A Colosio lo convenció de que a don Raúl Salinas lo tenían todo el tiempo ebrio en Tabasco, aprovechando Salvador la amistad que le unía con don Raúl desde el Senado.
“La intriga crece y se agudiza cuando viene la sucesión en el partido. Salvador Neme apoya al licenciado Jesús Madrazo Martínez de Escobar y a su fórmula Guillermo Narváez Osorio. Roberto Madrazo y Manuel Gurría a Carlos Prats Pérez y a Raúl Lezama Moo, de quienes se valen para reventar la elección porque no les acomodaba que el presidente del partido fuera Chucho Madrazo. Colosio desconoce el triunfo de Chucho Madrazo y viene el rompimiento con Salvador Neme.
“Posteriormente, en 1991, le imponen a Salvador Neme las candidaturas para diputaciones federales y senadurías. En el primer distrito, es postulado Roberto Madrazo para diputado federal. Manuel Gurría es postulado para el Senado. Salvador Neme sigue debilitándose políticamente. Las intrigas en su contra arrecian y se viene una fuerte campaña de prensa nacional en la que aparecen muchas caricaturas y artículos pagados con el objeto de denostar al gobernador.
“Durante el tercer y último informe que rinde Salvador Neme, en diciembre de 1991, perredistas que se manifestaban en Plaza de Armas son golpeado por el jefe de la policía, lo que contribuye a la caída de Salvador”.
FAMILIARES, AMIGOS Y COMPADRES HUNDIERON A NEME
Desde que asumió la gubernatura de Tabasco para el periodo del primero de enero de 1989 al 31 de diciembre de 1994, Salvador Neme Castillo se peleó con los grupos políticos tradicionales de Tabasco. Los desplazó para colocar en los principales cargos a familiares, compadres y amigos.
Entre los exiliados se encontraba el grupo “madracista”, encabezado por Roberto Madrazo Pintado y su primo Manuel Gurría Ordóñez, quienes, finalmente, le dieron la puntilla para echarlo del gobierno a mitad de su mandato.
En tres años, Neme dejó un gobierno hundido en el descrédito y acusaciones que toleró y fomentó la corrupción, nepotismo, impunidad y tráfico de influencias de sus funcionarios.
De entrada, colocó a su ahijado José Same Yabur Elías como secretario de Finanzas del gobierno del estado y a su sobrino, Ramón Neme Calacich, director de Egresos, A los hermanos de éste, Salvador, José y Gloria Neme Calacih, los designó, respectivamente, asesor de Finanzas, director administrativo de la Gubernatura y directora de Programas y Eventos Especiales.
Su secretario de Gobierno, Fernando Sánchez de la Cruz, impuso a su hermano Rodolfo en la presidencia del municipio de Cárdenas.
El subsecretario de Gobierno, Carlos López Pérez, colocó a su hermano Felipe en la dirección de Obras Públicas del gobierno estatal; a su hermano Idalio, lo hizo director de Planeación de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del estado; y a su otro hermano, Luis, lo ubicó en la jefatura del Departamento de Recursos Materiales y Humanos de la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas.
Clementina Sastré, hermana de la esposa de Neme, Celia Sastré, cobraba como directora de Relaciones Públicas del DIF, y Vladimir Bustamante Sastré, primo de doña Celia, era subsecretario de Desarrollo.
El Oficial Mayor del gobierno, Manuel Manrique Cortina, tenía a su cuñado Feliciano Fojaco Sánchez como director de Turismo, cuñado a la vez del alcalde del municipio de Centro, César A. Rojas Herrera, cuñado del ex rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Fernando Rabelo Ruiz de la Peña, primo de Francisco Rabelo Cupido que ocupaba la dirección del Centro Estatal de Estudios Municipales.
En denuncias de corrupción destacó la residencia que el secretario de Finanzas, José Same Yabur Elías, adquirió en la exclusiva zona residencial Campestre Tabasco 2000, a un costo de 725 millones de pesos de 1990.
Tres días antes que Same Yabur compareciera ante los diputados para explicar la ley de ingresos y egresos del estado para el año 1990 -el 19 de diciembre de 1989- se denunció que había comprado en mil millones de pesos la hacienda “Cangrejópolis”, de 79 hectáreas, ubicada en el municipio de Paraíso, en la costa tabasqueña.
En su comparecencia ante el Congreso, un diputado del Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN) preguntó al secretario de Finanzas sobre la adquisición de Cangrejópolis y de su residencia en Campestre Tabasco 2000.
“Señor diputado, yo tengo para eso y mucho más”, respondió.
Escandalizó también, y quedó en la impunidad, la compra de 20 mil millones de pesos que el gobierno estatal hizo en 1989 a la empresa Mayoreo de Acero S.A de C.V., a precios inflados.
En la empresa figuraban como principales accionistas Marcela Manrique y Armando Pontes Gandarelas, hija y yerno del Oficial Mayor, Manuel Manrique Cortina, amigo de infancia de Neme Castillo, quien también adquirió el club de béisbol Olmecas de Tabasco.
Una draga Aqua-Dozer para limpiar superficies de aguas contaminadas, cotizada en 587 millones de pesos por la empresa THIES de la ciudad de México, y adquirida finalmente por Manrique Cortina y el secretario de Asentamientos Humanos y Obras Públicas (SCAOP), Pedro Rodríguez Priego, en mil 369 millones.
Entre 1989 y 1990, la SCAOP asignó directamente, sin mediar concursos, obras por más 200 mil millones de pesos de la época. Las principales beneficiadas fueron compañías constructoras ligadas a funcionarios de la dependencia y principalmente a su titular, Pedro Rodríguez Priego.
Destacaban las compañías ASPER, S.A. de C.V., que hasta 1990 había construido obras –por adjudicación directa– por alrededor de 20 mil millones de pesos; y HELIMA, S.A. de C.V., constituida el 5 de septiembre de 1989 e inmediatamente beneficiada con dos contratos por adjudicación directa, sin concursos públicos, como establecía la ley estatal de obras públicas.
El primer contrato se le entregó el 10 de marzo de 1990 por tres mil 298 millones de pesos y el segundo, el 8 de mayo por dos mil 18 millones.
A las denuncias, se sumaron los cinco diputados locales del PRD para que se investigara al director de Turismo, Feliciano Fojaco Sánchez, y al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ramón Hipólito Hernández Aguayo, por la adquisición de acciones en el Banco de Cédulas Hipotecarias (BCH) que, posteriormente, Carlos Cabal Peniche transformaría en Banco Unión.
De todos los señalados, sólo el titular de SCAOP, Pedro Rodríguez Priego, fue encarcelado.
El 27 de agosto de 1992 –en el gobierno de Manuel Gurría Ordóñez- fue detenido por la policía judicial del estado, acusado por la Contraloría estatal de los delitos de uso indebido de atribuciones, tráfico de influencias y peculado, por un monto superior a dos mil millones de pesos.
Rodríguez Priego, que usurpaba el título de arquitecto sin haber terminado la carrera, era uno de los funcionarios más poderosos en el gobierno de Neme Castillo.
Con él fueron detenidos los ingenieros Gilberto Moreno Sánchez y Daniel Collado Sánchez, propietarios de la compañía constructora “Moreno”, con los que Priego hacía negocios.
La demanda en su contra la presentó la Contraloría al comprobar que la compañía Contrasur desvió más de dos mil millones de pesos en la construcción de un bordo de contención en las márgenes del río Usumacinta, en el municipio de Balancán.
La compañía era propiedad de los hermanos Carlos Raúl y Luis Armando Priego Ramos, delegados de Pesca y presidente del Colegio de Ingenieros de Tabasco, respectivamente, primos de Rodríguez Priego, así como de Hilda Ramos Zurita, Francisco Morales Vera y Alicia Manzanilla Fojaco, sobrina del director de Turismo, Feliciano Fojaco Sánchez, cuñado del Oficial Mayor del gobierno, Manuel Manrique Cortina.
El costo de la obra fue inicialmente presupuestada en cuatro mil 850 millones de pesos. A los seis meses se hizo un convenio adicional para que el precio aumentara cuatro mil 349 millones de pesos más.
Así, el costo total se infló a nueve mil 200 millones de pesos, 89.7% más sobre el precio original. Ante el fiscal especial para este caso, Normando Javier Granados, pues era la primera vez en la historia de Tabasco que se detenía a un ex funcionario de alto nivel acusado de corrupción, Rodríguez Priego aceptó los cargos que se le imputaban.
Uno de los agentes que lo detuvo, relató que al verse rodeado por la policía, Rodríguez Priego solicitó hacer una llamada por su teléfono celular y lo único que exclamó fue:
¡Señor… ya me atraparon!
Ante el juez, el ex funcionario aseguró que sus propiedades las había adquirido quince y diez años antes de ser titular de la Scaop, pero investigaciones en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio lo desmintieron.
Sus dos últimas compras, y las más ostentosas, las hizo en los últimos seis meses de 1991, cuando todavía era secretario de la Scaop. Una de ellas, el rancho “La Gloria” de 113 hectáreas, con residencia valuada en más de dos mil millones de pesos de la época, ubicado en el municipio de Teapa.
La otra, una residencia a orillas de la playa Miramar, en la costa tabasqueña, valuada en más de 700 millones de pesos.
Rodríguez Priego duró tres años en la cárcel y, posteriormente, murió de paro cardiaco.
REBELIÓN PRIISTA Y EXODO PERREDISTA A LA CIUDAD DE MÉXICO
La situación política de Neme Castillo se empezó a complicar a partir de enero de 1991, año de elecciones para elegir 17 alcaldes y 29 diputados locales.
Utilizando sin recato recursos del gobierno, apoyó e impuso en la dirigencia estatal del PRI a su protegido, Jesús Madrazo Martínez de Escobar.
Su adversario, Carlos Prats Pérez, apoyado por Roberto Madrazo, denunció que la elección interna había sido fraudulenta y elevó su queja ante el CEN del PRI que encabezaba Luis Donaldo Colosio.
Colosio anuló el supuesto triunfo de Martínez de Escobar y se inició un ríspido enfrentamiento entre el gobierno tabasqueño y el presidente nacional del PRI.
La decisión de Neme de imponer a sus amigos en candidaturas, volvió a dividir al PRI tabasqueño. En la consulta interna del 27 de agosto para seleccionar candidatos a presidencias municipales, el fraude de nuevo asomó su rostro.
En complicidad con el “centavero” coordinador regional del PRI, Artemio Meixueiro Sigüenza, manipularon padrones para colocar al mayor número de incondicionales. Las bases priistas se revelaron y, en respuesta, fundaron frentes cívicos en varios municipios y un Movimiento Popular Priista a nivel estatal.
En septiembre, manipulando la ley electoral a su favor, el gobierno trató de impedir que el PRD registrara candidatos a diputados plurinominales. Intervino la Secretaría de Gobernación para solucionar el conflicto.
Para el mes de octubre –un mes antes de los comicios del 17 de noviembre- las deserciones y protestas de los priistas se multiplicaban por toda la entidad.
Los priistas inconformes, agrupados en el Movimiento Popular Priista y en frentes cívicos municipales, realizaban plantones, mítines y marchas.
En Cárdenas, la resistencia priista rechazaba al candidato Fernando Valenzuela Pernas, ex tesorero del ayuntamiento, impuesto por el alcalde Rodolfo Sánchez de la Cruz, con el único propósito “de cuidarles las espaldas”, acusaba la disidencia tricolor.
En Macuspana, tierra de Andrés Manuel López Obrador, se multiplicaban las marchas en contra del candidato Carlos Manuel Rovirosa Ramírez, ahijado del gobernador Neme Castillo.
“¡No más de lo mismo!”, era el grito de guerra de los priistas inconformes, debido a que su padre, José Eduardo Rovirosa Carrillo, gobernó el municipio en el trienio 1980-82, caracterizándose su administración por el saqueo de las arcas del ayuntamiento.
Oscar Llergo Heredia, ex dirigente de la CNC, era repudiado en el municipio de Teapa “por sus antecedentes de corrupto y conducta pública dudosa”, se difundía en miles de volantes y desplegados periodísticos.
En Nacajuca, fue impuesto Eugenio Mier y Concha, acusado de haberse enriquecido cuando fue director del programa Crédito a la Palabra.
Mier y Concha contrató porros y pistoleros para intimidar a la población. En Jalpa de Méndez, no querían de candidato al ex delegado del Instituto Nacional Indigenista, Andrés Madrigal, acusado también de hacer mal uso del erario para su beneficio.
En Balancán, postularon a Jaime Castro Paredes, ex secretario del ayuntamiento, a quien los priistas inconformes no bajaban de “espurio y traidor”.
Para las elecciones constitucionales del 17 de noviembre de 1991, el PRI se adjudicó carro completo en los 17 municipios. El PRD reclamaba triunfos en Cárdenas, Nacajuca y Macuspana y exigía la anulación de la elección en siete municipios más.
Neme Castillo se negó a reconocer los triunfos reclamados por el PRD. En respuesta, López Obrador organizó el primer éxodo por la democracia para limpiar “las fraudulentas elecciones”.
El 23 de noviembre de 1991, salió de Villahermosa el éxodo por la democracia. Cincuenta días después -luego de mil kilómetros de marcha- llegó al Zócalo de la Ciudad de México, la tarde del 11 de enero de 1992.
Dos horas después, se firmó un convenio en la secretaría de Gobernación para poner fin al conflicto poselectoral, “con la anuencia del CEN del PRI y el gobernador de Tabasco, licenciado Salvador Neme Castillo”, se informó.
En las negociaciones participaron los dirigentes del PRD de Tabasco y Veracruz (donde también había problemas poselectorales), Andrés Manuel López Obrador y Rosa María Cabrera, así como Jesús Ortega de la dirigencia nacional y una comisión del gobierno veracruzano, con ausencia de representantes del gobierno tabasqueño.
Para Tabasco, se estableció que en el municipio de Cárdenas se instalaría un Consejo Municipal plural, encabezado por el perredista Carlos Alberto Wilson. Lo acompañaría otro perredista y un priista.
En Nacajuca, tendría que renunciar el presidente Eugenio Mier y Concha para instalar otro Consejo Municipal, encabezado por un ciudadano sin partido, quien sería acompañado de un perredista y un priista.
En Macuspana, renunciaría Carlos Manuel Rovirosa Ramírez para ser sustituido por un ciudadano “respetable, conciliador, originario del lugar y miembro del PRI”.
En este municipio el gobernador Neme Castillo aplicó un madruguete para desconocer los acuerdos de Gobernación.
Pidió a su ahijado Rovirosa que no renunciara al cargo, sino que solicitara licencia definitiva para que el Cabildo –sin injerencia del Congreso– nombrara presidente municipal sustituto.
El Cabildo nombró al tercer regidor, Raúl Pérez Hernández, incondicional de Rovirosa. La inconformidad unió a priistas y perredistas. Se lanzaron a las calles para exigir al gobernador que cumpliera con el convenio de Gobernación, en el sentido de designar a un presidente municipal “conciliador”.
En Cárdenas, el anuncio de que el doctor Wilson encabezaría el Consejo Municipal fue recibido con júbilo hasta por los priistas. Publicaron un manifiesto para saludar y felicitar a los perredistas “luchadores por la democracia”, pues “impidieron que se instaurara un cacicazgo político en Cárdenas”.
En Nacajuca, el alcalde Mier y Concha se negaba a renunciar. “El pueblo me eligió”, alegaba y se atrincheró con unos 200 seguidores en el Palacio Municipal. Otros grupos bloqueaban carreteras para exigir que se respetara su triunfo.
A la rebeldía se sumó el coordinador regional del PRI, Jorge Reyes Vides. Amagó con movilizar a todo el priismo tabasqueño en contra del acuerdo de Gobernación, por ser “una burla al pueblo”.
Ante el incumplimiento de los acuerdos en Macuspana y Nacajuca, el 16 de enero arribó a Tabasco el director de gobierno de la Secretaría de Gobernación, Jorge Moreno Collado.
Al día siguiente, los Consejos Municipales de Cárdenas y Nacajuca rindieron protesta ante el Congreso tabasqueño. En Macuspana, seguían las protestas. Tras un violento enfrentamiento entre manifestantes y la policía, Rovirosa Ramírez y su pelele Raúl Pérez abandonaron el Palacio Municipal y se instaló un Consejo Municipal como se pactó en Gobernación.
En Cárdenas, la primera acción del doctor Wilson fue presentar demanda penal en contra del rapaz ex alcalde priista, Rodolfo Sánchez de la Cruz, por malversación de fondos públicos por más de cinco mil millones de pesos de la época.
TRIUNFO DE LOS CONSPIRADORES MADRAZO-GURRIA
Asestado el golpe contra Salvador Neme Castillo para echarlo del gobierno, el 29 de enero de 1992 el senador Manuel Gurría Ordóñez asumió la gubernatura de Tabasco para concluir el sexenio nemista el 31 de diciembre de 1994.
La conspiración política de los primos Manuel Gurría-Roberto Madrazo había sido exitosa y primer paso para allanar el camino a Roberto hacia el Palacio de Gobierno.
Se repetía así la historia que, medio siglo atrás, protagonizó Carlos Alberto Madrazo Becerra para derribar al gobernador Manuel Bartlett Bautista e imponer a su “tío” Manuel Orrico de los Llanos como avanzada para preparar su arribo al gobierno de Tabasco.
En 1955 una revuelta estudiantil promovida por Carlos Alberto Madrazo –por alza de tarifas al trasporte urbano- provocó la caída de Bartlett Bautista.
El Senado desapareció los poderes en Tabasco y nombró al general Miguel Orrico de los Llanos como gobernador sustituto del defenestrado mandatario, padre del ex senador y ex gobernador poblano, Manuel Bartlett Díaz.
Como primera medida, el general designó a su sobrino Carlos Alberto representante de su gobierno en el Distrito Federal. Desde allá, el “Ciclón del Sureste” se erigió en poder tras el trono del veterano militar para preparar su llegada al gobierno de Tabasco, el cual finalmente asume de 1959 a 1964.
Igual que el general Orrico, Carlos Alberto Madrazo designó a su joven sobrino, Manuel Gurría Ordóñez, secretario de Gobierno, hijo de doña Ninfa Ordóñez Madrazo, prima hermana de don Carlos.
Al final de su mandato, el Ciclón del Sureste opera su propia sucesión e impone en la gubernatura a Manuel Rafael Mora Martínez para el sexenio 1965-1970, y hace diputado federal a su sobrino Manuel Gurría, como plataforma de arranque para suceder a Mora en el sexenio 1971-1976.
Durante el gobierno de Mora, Carlos Alberto Madrazo se perpetúa como poder tras el trono que solo concluye con su muerte, en junio de 1969, al estrellarse el avión en que viajaba a Monterrey para promover la fundación del partido “Patria Nueva”, decepcionado de la “antidemocracia” del PRI, el cual dirigió durante un año luego de dejar la gubernatura de Tabasco.
La muerte de Madrazo frustró la prolongación de su cacicazgo político en la figura de su sobrino Manuel Gurría. Sin apoyo de su tío, Gurría es políticamente un cero a la izquierda y el PRI destapa a Agapito Domínguez Canabal para suceder a Mora en la gubernatura.
Desafortunadamente, la tragedia se hace presente y Agapito muerte en plena campaña por la gubernatura. El diputado federal, Mario Trujillo García, lo sustituye como candidato y asume la gubernatura para el periodo 1971-1976.


