EU.- Una peligrosa tormenta invernal azota a gran parte de Estados Unidos, provocando al menos 20 muertes y dejando a cientos de miles de hogares sin suministro eléctrico, además de severas afectaciones en la movilidad aérea y terrestre.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las condiciones climáticas extremas, consideradas “potencialmente mortales”, se extienden desde Texas hasta Nueva Inglaterra, lo que ha obligado al cierre de escuelas y carreteras, así como a la cancelación de miles de vuelos en todo el país.
Autoridades reportaron que al menos dos personas fallecieron por hipotermia en el estado de Luisiana, mientras que se han registrado otras muertes relacionadas con la tormenta en Texas, Tennessee, Kansas y Pensilvania.

Hasta la tarde del domingo, más de 800 mil hogares permanecían sin electricidad, según datos del sitio especializado poweroutage.us. Asimismo, desde el inicio de la emergencia, más de 25 mil vuelos han sido cancelados, de acuerdo con información de la plataforma FlightAware.
El fenómeno meteorológico ha generado intensas nevadas, granizo y lluvia helada, un evento particularmente peligroso debido a que el agua se congela de manera inmediata al tocar las superficies, formando capas de hielo. Se estima que la tormenta podría prolongarse durante varios días y afectar a aproximadamente 180 millones de personas, lo que representa más de la mitad de la población estadounidense.

La meteoróloga del NWS, Allison Santorelli, advirtió que la nieve y el hielo se derretirán lentamente, lo que complicará los trabajos de recuperación. “No desaparecerán pronto, lo que dificultará cualquier esfuerzo para restablecer la normalidad”, señaló en declaraciones a CBS News.
En el estado de Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul exhortó a la población a permanecer en sus hogares y evitar circular por las carreteras. “Es, sin duda, la tormenta invernal más fría que hemos visto en años. Una especie de asedio ártico se ha apoderado de nuestro estado y de muchos otros”, afirmó, al advertir que se esperan condiciones “brutales” y el periodo de frío más prolongado en mucho tiempo.

Por su parte, el gobernador de Kentucky, Andy Beshear, indicó que el estado enfrenta una mayor acumulación de hielo y menos nieve de lo previsto inicialmente, situación que agrava el riesgo. “Eso no son buenas noticias para Kentucky”, expresó.
Especialistas en meteorología advirtieron que el hielo representa uno de los principales peligros de la tormenta, ya que puede dañar árboles, derribar líneas eléctricas y volver intransitables las carreteras. En estados como Virginia y Kentucky, las autoridades han atendido cientos de accidentes viales relacionados con las condiciones climáticas extremas.


