Por Redacción
Tabasco registra actualmente 24 casos activos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG), una cifra que confirma la tendencia a la baja de esta plaga que durante 2025 representó una de las mayores amenazas sanitarias para el sector pecuario del estado. Así lo informó el subsecretario de Desarrollo Agrícola y Ganadería, Joaquín Alejandro Ligonio, quien subrayó que la disminución responde a acciones focalizadas de prevención, capacitación y vigilancia sanitaria.
De acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Pesca (SEDAP), durante el año pasado se contabilizaron mil 120 casos acumulados, alcanzando su punto más crítico en abril, cuando se registraron 206 casos activos en un solo mes. Desde entonces, la curva epidemiológica comenzó a descender de manera sostenida.
“Hoy en día el descenso sigue, la curva va hacia abajo disminuyendo en los contagios”, afirmó el funcionario estatal.
El foco rojo: el ganado recién nacido
Uno de los hallazgos más relevantes en el combate al GBG fue la identificación de su principal punto de entrada: los ombligos de los terneros recién nacidos. Según explicó Ligonio, el 39.91 por ciento de los casos detectados en Tabasco se originaron en ombligos sin curar, una práctica que por descuido o falta de conocimiento se mantiene en diversas zonas rurales.
“Recordemos que sin heridas no hay gusaneras. Si se curan los ombligos, no tenemos un lugar donde la mosca pueda ovipositar”, enfatizó.
Este diagnóstico llevó a las autoridades estatales a implementar jornadas intensivas de capacitación dirigidas a pequeños y medianos productores, enfocadas en el buen manejo del ternero al momento del nacimiento. La instrucción básica —desinfección inmediata del ombligo— ha demostrado ser una de las medidas más efectivas y de bajo costo para frenar la propagación del parásito.
Un problema que no está erradicado
Aunque los números actuales son alentadores, autoridades y ganaderos coinciden en que el gusano barrenador no ha sido erradicado y que cualquier relajamiento en las medidas preventivas podría provocar un nuevo repunte.
La semana pasada, el presidente de la Asociación Ganadera Local de Centla, José Francisco Priego Aguirre, advirtió que el combate al GBG requiere soluciones de fondo, entre ellas la pronta operación de la planta productora de moscas estériles que se construye en Chiapas.
Esta planta forma parte de la estrategia nacional para erradicar al gusano barrenador mediante la Técnica del Insecto Estéril, un método probado que consiste en liberar moscas macho incapaces de reproducirse, reduciendo gradualmente la población del insecto.
Planta de moscas estériles: avances y expectativas
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) informó recientemente que la planta presenta un avance del 50 por ciento y que se prevé entre en operación durante el primer semestre de este año. Para los productores del sureste, su puesta en marcha es clave, ya que permitiría reforzar el control regional de la plaga y evitar su dispersión entre estados.
Tabasco, por su ubicación geográfica y condiciones climáticas, es particularmente vulnerable a este tipo de enfermedades, por lo que el sector ganadero observa con atención el avance del proyecto.
Impacto económico y social
El gusano barrenador no solo afecta la salud animal, sino que genera pérdidas económicas importantes, especialmente para pequeños productores que dependen del ganado como principal fuente de ingresos. Los casos graves pueden derivar en la muerte del animal o en la reducción de su valor comercial.
Medios locales han documentado que durante los meses más críticos de 2025, varios municipios reportaron afectaciones recurrentes, obligando a reforzar cercos sanitarios y campañas de difusión en comunidades rurales.
Vigilancia permanente
SEDAP reiteró que, pese al descenso de casos, se mantiene una vigilancia epidemiológica permanente, así como coordinación con instancias federales y asociaciones ganaderas para detectar oportunamente nuevos brotes.
El mensaje es claro: la batalla contra el gusano barrenador muestra avances, pero aún no está ganada. La prevención cotidiana en los ranchos, la capacitación continua y el respaldo de infraestructura estratégica, como la planta de moscas estériles, serán determinantes para que Tabasco logre dejar atrás una plaga que durante años ha golpeado al campo.
Mientras tanto, los 24 casos activos registrados en enero son una señal positiva, pero también un recordatorio de que la sanidad pecuaria sigue siendo un reto constante para el estado.


