CIUDAD DE MÉXICO/ REPORTEROS DEL SUR
El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que su hijo Andrés Manuel López Beltrán participará en la renovación de la dirigencia nacional de Morena, como ya había trascendido en medios de comunicación desde la semana pasada.
“Él va a participar en Morena, quiere ayudar a consolidar Morena. No voy yo a influir en nada, pero él sí quiere participar en Morena”, señaló en su conferencia “mañanera”.

Sin embargo, reiteró que nadie, ni siquiera sus familiares, se pueden apropiar del legado que él hizo para a transformación, pues se trata de un “legado del pueblo”.

“Sí va a participar, eso me lo planteó y quiere apostar a ser electo, o sea no impuesto, y yo no tengo nada qué ver con eso”, sostuvo a pregunta expresa en la “mañanera”.
Recordó que tenía un acuerdo con sus tres hijos mayores en el sentido que mientras él fuera una figura política activa, no participarían en el ámbito público, pero una vez que se jubile, podrán hacerlo libremente.
Así fue la pregunta y respuesta del presidente López Obrador sobre su hijo Andrés Manuel López Beltrán:
INTERLOCUTORA: Presidente, en otro tema, y se le pregunto con todo respeto, usted ha dicho que se retira ya completamente de la vida pública del país una vez que concluya su encargo, y con eso yo le preguntaría: si así lo quisieran, ¿sus hijos podrían dedicarse ya a ser política abiertamente?
Se lo pregunto también porque en Morena, Morena Tabasco, se ha destapado a su hijo Andrés Manuel López Beltrán para la Secretaría General de Morena; y, por otro lado, también el gobernador electo en Tabasco pues eligió a su hermano José Ramiro como secretario de gobierno. ¿Su familia podría ya tener participación en la actividad política?, ¿Le gustaría, si es que ellos lo quisieran?
PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Sí, con mis hijos hicimos un acuerdo desde tiempo, y les agradezco mucho porque lo han respetado, de que ellos, mientras yo fuese dirigente o servidor público, ellos no iban a trabajar en el gobierno, y lo han cumplido, me han ayudado mucho en eso. Y también, voluntariamente me ayudan, pero no son funcionarios, no trabajan en el gobierno, y ya están grandes.
Pero uno tiene que ser consecuente. Si yo aceptara el nepotismo, el amiguismo, el influyentismo, la corrupción, no tendría autoridad moral, y cualquiera me faltaría el respeto; me faltan el respeto, pero porque están enojados, sin razón. Entonces, hemos cuidado mucho eso.

Aprovecho para informarles que José Ramón, según me ha manifestado, no va a trabajar en el gobierno, Gonzalo tampoco; Andrés, sí, pero no en el gobierno, él va a participar en Morena, quiere ayudar a consolidar Morena, no voy yo a influir en nada, pero él sí quiere participar en Morena, desde luego…
INTERLOCUTORA: Para la Secretaría General o la Presidencia.
PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: No creo que para eso, pero sí va a participar, eso me lo planteó. Y quiere apostar a ser electo, o sea, no impuesto. Y yo no tengo nada que ver con eso, porque, además, yo ya me retiro, sí quiero cumplirles el compromiso de que ya una vez que yo me jubile pues son libres. Porque, pues, imagínense, si en la casa siempre escucharon desde niños la palabra ‘justicia’, ‘democracia’ y la actividad política, siempre.
Una vez Andrés, llegó un circo a Tabasco, estaba pequeñito, y me pidió que los llevara al circo. Y tenía yo una asamblea; no una, varias, con comunidades en la tarde. Y le dije que no, que tenía yo compromiso. Y, entonces, se enojó mucho, se puso a llorar y se fue al cuarto y se encerró. Y ya cuando me iba yo a las asambleas fui y le toqué la puerta —eso, así son los hijos— y le digo: ya me voy, ábreme. Y ya me abrió. Y le dije: Ya, ya hijito, ya, mi amor, ya dame un besito. Y me dijo: ‘Que te lo dé la política’, pero le puso otra cosa.
Entonces, no han podido ellos participar por eso; pero tenemos el compromiso de que, terminando, ya pueden. Igual Jesús, cuando termine de estudiar y quiera participar, pues que lo haga, son libres. Yo ya voy a estar jubilado.
Lo único que les he dicho, y aprovecho para comentarlo también, es que todo el legado que pueda quedar, de lo mucho o de lo poco que hicimos, es de la gente. Los dirigentes no somos lo más importante en un proceso de transformación, es el pueblo, el motor del cambio es el pueblo. Entonces, no hay derecho a que nadie quiera apropiarse de lo que es de todos, no me pertenece lo que yo contribuí para la transformación, y no le pertenece a mis hijos ni a nadie, cada quien tienen que forjarse su propio destino. Y así lo entienden ellos.
Porque no se heredan, en política, genes; es la conducta, la rectitud, el trabajo y el amor al pueblo. No es la vida política republicana como en las monarquías, que se heredan los cargos; en la democracia es el pueblo el que decide, es el pueblo el que elige, y depende del comportamiento de las personas. Entonces, eso es.
Qué bien que me preguntas, para que se acaben las especulaciones, porque mis hijos han padecido mucho, mucho, mucho. Bueno la familia, Beatriz, Jesús, bueno, antes mi finada esposa, Rocío, imagínense, que a ella le tocó la etapa más difícil cuando iniciamos como opositores en Tabasco que no querían ni siquiera inscribirlos a mis hijos en la escuela y ella tenía que enfrentar todo eso, enfrentar el que desde el inicio, desde 1981, todo el tiempo un carro de espías enfrente a la casa, día y noche, entre otras cosas, donde íbamos. Entonces, por eso les agradezco mucho.

Imagínense el escándalo que hizo Loret de Mola, de que mis hijos estaban metidos en negocios en el Tren Maya, pura mentira, nunca han participado en ninguna empresa que tenga que ver con el gobierno.
Que vendían balasto o recomendaban para que les compraran materiales de construcción a ciertas empresas, falso; que tenían relación con un empresario que vendía a precios elevados a los contratistas, porque decía que ahí estaba el moche para Andy o para Gonzalo, falso. Nunca han estado envueltos en escándalos de corrupción, puros inventos de estos farsantes, calumniadores, mercenarios, que por afectarme a mí se iban contra ellos.
La casa de José Ramón en Houston, hasta la señora Xóchitl Gálvez fue a tomar fotos. En el Senado puso una casa, una maqueta, una casa rentada. No probaron nada absolutamente.
Bueno, hizo un reportaje Carmen Aristegui, porque la mamá de los muchachos les dejó un terreno en Teapa —y eso lo saben todos en Tabasco— que era de mi suegro, se lo dejó a su hija, a Rocío, y ella les entregó a sus hijos 52 hectáreas, creo que 17 hectáreas a cada uno. Y sembraron cacao y decidieron hacer chocolate. Andrés se especializó en eso. Y hacen chocolate y en una tienda por aquí cerca, no sé, nunca he ido, pero me cuentan, que de 50 metros cuadrados, y ahí empiezan a vender el chocolate de la finca que le pusieron al chocolate, Rocío, como la mamá.
Y de repente, esta señora Aristegui llega a decir que el programa Sembrando Vida se había echado a andar… Que es un programa donde se apoya a campesinos con un jornal para que cultiven sus propias parcelas, sean ejidatarios o pequeños propietarios y siembren árboles frutales y maderables. Se han sembrado más de mil millones de árboles. Son 440 mil sembradores y deben de haberse sembrado como 40 mil, casi se doblaron las hectáreas de cacao en este sexenio que existían, y lo mismo de café, pero también cedro y caoba, y otras especies. Bueno, se atreve la señora a decir que ese programa era para sembrar cacao para la fábrica de chocolate de mis hijos, una calumnia, pero enorme, desproporcionada.
¿Qué sucede? Por eso amo, quiero, al pueblo, porque los mexicanos… Yo creo que esto pasa en otros países, pero me consta lo que sucede aquí en mi país.

Para empezar, el chocolate que se hace es del cacao que se cultiva en la finca de ellos, no da para más, o sea, no necesitan ni siquiera comprar más, porque es muy poco. Ya tienen esa tienda que venden chocolate.
Bueno, cuando hace eso Carmen Aristegui, resulta que vendían como tres mil pesos diarios, y empiezan a haber colas, sobre todo de gente humilde, para ir a comprar chocolate, y les suben las ventas como a 20, a 30 mil pesos diarios. La gente, solidaria. Ese es México, ese es el pueblo de México.
Entonces, han padecido muchas campañas. Jesús, igual; Beatriz. Pues todos.
Entonces, decirles a mis adversarios que ya me voy a retirar en 20 días, que no les voy a poder contestar ya porque no voy a tener actividad política, ya no voy a declarar absolutamente nada, ya me jubilo.
Y dejo ya un testamento hacia adelante, pero tiene que ver un poco con esto. Ya saben, no quiero movimiento obradorista, no quiero calles ni plazas, menos esculturas, ya ven cómo les llaman a las esculturas, nada de eso. Y ya, misión cumplida.


