Berlín, Alemania.- La producción real del sector industrial en Alemania registró una caída del 0.5 por ciento en enero respecto a diciembre de 2025 y se ubicó 1.2 por ciento por debajo del nivel observado en enero del año anterior, de acuerdo con datos publicados por la Oficina Federal de Estadística de Alemania (Destatis).
El organismo informó que, bajo el cálculo trimestral menos volátil, la producción industrial entre noviembre de 2025 y enero de 2026 mostró un crecimiento de 0.9 por ciento en comparación con los tres meses previos, aunque el desempeño mensual reflejó debilidad en sectores clave de la manufactura.
Según el reporte, la contracción registrada en enero se explicó principalmente por la fuerte caída en la fabricación de productos metálicos, que descendió 12.4 por ciento. A ello se sumaron retrocesos en la industria farmacéutica, con una baja de 11.9 por ciento, y en la fabricación de equipos de procesamiento de datos, productos electrónicos y ópticos, que disminuyó 6.8 por ciento.
Destatis también reportó una reducción del 0.8 por ciento en las ramas industriales intensivas en energía frente a diciembre. En términos trimestrales, la producción de estos sectores entre noviembre de 2025 y enero de 2026 fue 1.8 por ciento menor respecto al periodo anterior y 4.3 por ciento inferior en comparación anual, ajustada por calendario.
Analistas consideran que los elevados precios de la energía continúan siendo uno de los principales factores detrás de la desaceleración económica que ha afectado a la mayor economía de la Unión Europea en los últimos años. Alemania dependía aproximadamente en un 55 por ciento del gas natural proveniente de Rusia antes de la crisis energética derivada de las sanciones occidentales impuestas tras la escalada del conflicto en Ucrania en 2022.
El contexto internacional también ha incrementado la presión sobre los mercados energéticos. La reciente escalada de tensiones en Oriente Medio elevó los riesgos para la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de hidrocarburos.

En este escenario, los precios del petróleo alcanzaron nuevos máximos no vistos desde junio de 2022, con los futuros del crudo Brent y del West Texas Intermediate (WTI) superando los 119 dólares por barril en las primeras operaciones del lunes.
De manera paralela, los precios del gas en Europa alcanzaron su nivel más alto desde 2023, registrando un incremento aproximado del 53 por ciento desde el inicio de la reciente escalada militar, lo que podría seguir impactando la actividad industrial y las perspectivas económicas del continente.


