EU.- La Agencia Central de Inteligencia (CIA) habría tenido conocimiento desde etapas tempranas de los planes para sabotear los gasoductos Nord Stream, según reveló este jueves la revista alemana Der Spiegel, citando fuentes propias vinculadas a la investigación.
De acuerdo con la publicación, agentes de inteligencia estadounidense sostuvieron reuniones en la primavera de 2022 en Kiev con especialistas ucranianos en sabotaje, quienes posteriormente habrían planteado la idea de destruir los ductos que transportaban gas desde Rusia hacia Alemania.
Las fuentes señalaron que durante esos encuentros, los oficiales estadounidenses habrían escuchado los detalles técnicos del plan y actuado inicialmente como “oyentes comprensivos”, intercambiando información con los presuntos autores. Sin embargo, posteriormente, la CIA habría advertido a los involucrados que no llevaran a cabo el ataque.
Según el reporte, estas reuniones indicarían que Estados Unidos tenía conocimiento previo del plan mucho antes de que se produjeran las explosiones que dañaron gravemente la infraestructura energética en septiembre de 2022.

En respuesta, una portavoz de la CIA rechazó categóricamente las acusaciones, calificando la versión como “total y absolutamente falsa”, sin ofrecer mayores detalles.
Las explosiones en los gasoductos Nord Stream 1 y 2 ocurrieron el 26 de septiembre de 2022 en el mar Báltico, provocando grandes fugas de gas y generando tensiones internacionales. Posteriormente, países como Dinamarca, Alemania y Suecia iniciaron investigaciones, cuyos resultados no han sido completamente revelados.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, afirmó en su momento que el ataque fue ejecutado por actores con alta capacidad técnica, insinuando la posible participación de Estados Unidos, entonces bajo el gobierno del presidente Joe Biden.
En paralelo, diversas investigaciones periodísticas han ofrecido versiones contradictorias sobre la autoría del sabotaje, incluyendo reportes que señalan a grupos ucranianos como presuntos responsables de la operación.
El caso continúa siendo objeto de investigaciones internacionales y mantiene implicaciones geopolíticas en el contexto del conflicto entre Rusia y Occidente, así como en la seguridad energética europea.


