CUNDUACÁN, TAB.- Con el objetivo de garantizar agua potable de calidad y un mejor servicio a las familias, el Gobierno del Pueblo, a través de la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento, puso en marcha la rehabilitación de cárcamos en la cabecera municipal de Cunduacán, infraestructura que llevaba más de 30 años sin recibir mantenimiento.
Para atender esta añeja demanda de más de 21 mil habitantes, se destinan más de 9 millones de pesos, recursos que permitirán modernizar un sistema de drenaje severamente deteriorado y ya colapsado.
Durante el banderazo de inicio de obra, el gobernador Javier May Rodríguez, acompañado por la presidenta municipal María de la Cruz López y el secretario de Ordenamiento Territorial y Obras Públicas, Daniel Arturo Casasús Ruz, reiteró que el compromiso de su administración es rehabilitar toda la infraestructura de aguas residuales en las cabeceras municipales del estado.

El mandatario estatal subrayó que esta obra ayudará a terminar con los problemas de anegaciones que afectan a las familias cunduacanenses, ocasionados por el grave deterioro del sistema de drenaje construido hace décadas.
Asimismo, adelantó que a futuro se contempla la rehabilitación completa de la red de drenaje. “Vamos a cambiar toda la infraestructura de aguas residuales para que tenga mayor desfogue y se desaloje más rápido el agua cuando llueva, ya que el drenaje actual es mixto, de aguas residuales y pluviales”, puntualizó.
Los trabajos incluyen la rehabilitación de desarenadores, casetas de operación, cerca perimetral, subestación eléctrica y sistema de fuerza, además de arreglos mecánicos y el equipamiento con bombas verticales.

Por su parte, la alcaldesa María de la Cruz López reconoció que los cárcamos de la ciudad no habían recibido mantenimiento en más de tres décadas, por lo que agradeció al Gobierno del Estado por hacer realidad una obra largamente esperada por la población.
En tanto, Daniel Arturo Casasús Ruz informó que, tan solo en los primeros meses del año, en Cunduacán se invierten más de 118 millones de pesos en obras de agua potable y caminos, como parte del programa de fortalecimiento de infraestructura básica.


