HUIMANGUILLO, TAB.- En pleno Día del Amor y la Amistad, Ana Ruth González, vestida de blanco, y su compañero Nahum, enfundado en una guayabera con bandas floreadas a los costados, se dieron el “sí” en una emotiva boda colectiva de 45 parejas realizada durante la Jornada de Atención al Pueblo en el poblado de Mecatepec, municipio de Huimanguillo.

Mientras cientos de habitantes realizaban trámites, accedían a servicios gratuitos y eran recibidos en audiencia por el gobernador Javier May Rodríguez, la pareja cruzó el patio interior de la Escuela Primaria Coronel Gregorio Méndez Magaña, cuidando Nahum que no se enredara la cola del vestido de Ana Ruth. Detrás de ellos avanzaban sus inquietos pajecitos: dos pequeños fruto de una relación que ya suma varios años.

“Estamos muy felices porque decidimos casarnos para expandir nuestro futuro. Ya tenemos casi seis años viviendo juntos”, compartió Ana Ruth desde el escenario preparado para que cada una de las parejas se tomara la foto del recuerdo.

Sentados posteriormente en el patio donde habitualmente se realizan homenajes cívicos, los recién casados —como el resto de los novios— recibieron la Cartilla de Derechos de las Mujeres, que Ana Ruth hojeó con atención mientras esperaban al Oficial del Registro Civil.

A la pareja le tocó subir con otras tres más a la plataforma elevada. Minutos después, el mandatario estatal se unió al acto, acompañado por la presidenta municipal Mari Luz Velázquez Jiménez y el secretario de Gobierno José Ramiro López Obrador.

El oficial del Registro Civil solicitó a los novios ponerse de pie. Arriba del escenario solo lo hicieron cuatro parejas, pero abajo, por un momento de confusión, las otras 42 también se levantaron al unísono, provocando sonrisas entre los asistentes.

“¿Es su voluntad contraer matrimonio civil bajo el régimen de sociedad conyugal?”, preguntó el juez. Ante un primer “sí” tímido, repitió la pregunta. Esta vez, el patio entero escuchó un contundente “¡sí!”.
“Los declaro unidos en legítimo matrimonio”.

Ana Ruth y Nahum se fundieron en un abrazo que resumió años de esfuerzo compartido. Recibieron después la felicitación de las autoridades presentes y celebraron con una rebanada de pastel ofrecida por la alcaldesa.

“Estas bodas benefician a la población porque hacerlas de manera particular es muy caro. Por eso le damos las gracias al señor gobernador y a la presidenta municipal por haber hecho posible esta boda colectiva”, expresaron emocionados.

Más allá del acto protocolario, la jornada dejó un mensaje claro: el acceso gratuito a servicios esenciales y el acompañamiento institucional pueden transformar vidas. Para estas 45 parejas, el amor no solo se celebró, también se formalizó con dignidad, certeza jurídica y esperanza en un futuro compartido.

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