Isla Aguada, Campeche.— Pobladores del Pueblo Mágico de Isla Aguada denunciaron el acelerado deterioro ambiental que enfrenta la Zona de Refugio Pesquero (ZRP) Punta del Tigre, derivado de la falta de vigilancia y de la creciente presencia de grandes navíos y trabajos de construcción dentro del área protegida, situación que amenaza gravemente el ecosistema marino y costero.

Aunque el decreto de creación de la ZRP establece la protección de cerca de mil hectáreas ubicadas entre la Laguna de Términos y el Golfo de México, habitantes de la comunidad señalaron que en la práctica no existe supervisión efectiva, lo que ha permitido diversas irregularidades que ponen en riesgo la pesca y el turismo de naturaleza, principales fuentes de sustento local.

La Zona de Refugio Pesquero Punta del Tigre fue decretada el 23 de noviembre, tras un proceso de gestión de cinco años impulsado por cooperativas pesqueras de Isla Aguada, con el respaldo del Programa de Pequeñas Donaciones de la ONU, la Alianza Kanan Kay, la asociación civil COBI A.C. y la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático y Energía del estado de Campeche.

De acuerdo con el decreto, Punta del Tigre es un sistema de alta relevancia ecológica y económica, debido a su conexión permanente con el mar y a la gran diversidad de peces, crustáceos y moluscos que alberga. El refugio tiene como objetivo implementar medidas de manejo para la conservación y el aprovechamiento sustentable del ecosistema coralino y de especies de importancia comercial y ambiental.

Entre las especies que se busca proteger se encuentran tiburones, rayas, mojarras, camarón, jaiba, pulpo y caracol, además de peces permitidos para su aprovechamiento controlado como corvina, pargo colorado, rubia, róbalo y huachinango del golfo, así como diversas especies en riesgo de extinción.

No obstante, los pobladores denunciaron que en la Barra de Isla Aguada —zona estratégica donde confluyen los brazos de la Laguna de Términos hacia el Golfo de México— se ha intensificado la captura de peces en pleno proceso de desove, tanto por pesca ribereña como por buzos, ante la ausencia de aplicación de leyes, normas y estatutos ambientales.

Señalaron además como particularmente grave la presencia de barcos y chalanes realizando trabajos de construcción a un costado de los puentes, donde se han instalado pilotes de varilla y concreto, además del vertimiento de toneladas de cemento y grava al mar, provocando contaminación, ahuyentando a las especies marinas y dañando directamente los sitios naturales de reproducción.

A ello se suma el constante golpeteo para la instalación de pilotes, considerado por los habitantes como un contaminante acústico que afecta a los delfines, especie emblemática que forma parte del hábitat y santuario natural de esta región de la Laguna de Términos.

Finalmente, la comunidad exigió la intervención inmediata de las autoridades correspondientes, así como el reforzamiento de la vigilancia y la aplicación de la ley, antes de que estas malas prácticas generen daños irreversibles al ecosistema y a las actividades productivas que sostienen a Isla Aguada.

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