Redacción | Reporteros del Sur
Culiacán, Sinaloa. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) confirmó este jueves 29 de enero de 2026 el despliegue de 1 600 elementos del Ejército Mexicano en el estado de Sinaloa, como parte de un operativo de seguridad para reforzar la estrategia federal en la entidad y contribuir a inhibir actividades ilícitas de grupos delictivos con presencia en la región.
La movilización comenzó a las 08:40 horas de este jueves, cuando los efectivos fueron trasladados por vía aérea en cuatro aeronaves de transporte pesado de la Fuerza Aérea Mexicana hacia los municipios de Culiacán y Mazatlán, considerados puntos estratégicos para las labores de seguridad. Entre los militares enviados destacan 90 integrantes del Cuerpo de Fuerzas Especiales, cuya participación responde a la gravedad de los hechos registrados en días recientes.
Según la Sedena, el contingente se sumará a las acciones operativas que ya realizan la III Región Militar y la 9/a Zona Militar, en coordinación con la Guardia Nacional y autoridades de los tres órdenes de gobierno. El personal tendrá como misión realizar tareas de disuasión, prevención y patrullajes, con el propósito de generar mayor tranquilidad para la población y apoyar investigaciones en curso, siempre respetando la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza y los Derechos Humanos.
Este refuerzo ocurre en medio de un repunte de violencia en Sinaloa, que ha colocado a la entidad nuevamente en el centro del debate nacional sobre seguridad. En los últimos días, dos diputados locales de Movimiento Ciudadano —Sergio Torres Félix y Elizabeth Montoya Ojeda— fueron víctimas de un ataque armado en Culiacán, hecho que provocó heridas graves en ambos legisladores y conmocionó a la clase política.
Paralelamente, en el municipio de Concordia se reportó la desaparición de 10 trabajadores —entre ellos ingenieros— de una empresa minera, lo que activó protocolos de búsqueda y la apertura de una carpeta de investigación por el delito de desaparición cometida por particulares. Este hecho, junto con otros crímenes de alto impacto, se ha convertido en un detonante para que el Gobierno federal intensifique la presencia de fuerzas de seguridad en el estado.
La violencia en Sinaloa ha escalado de manera sostenida desde mediados de 2024, en el contexto de la disputa interna entre facciones del Cártel de Sinaloa, conocidas popularmente como Los Chapitos y Los Mayos. Estas facciones han protagonizado enfrentamientos en distintas zonas del estado, complicando la ya frágil situación de seguridad local.
Organizaciones y periodistas han documentado cómo esta pugna ha impactado no solo a los grupos criminales, sino también a civiles, autoridades y fuerzas policíacas. La disputa ha derivado en ataques armados, desapariciones y asesinatos, provocando un clima de inseguridad que habitantes describen como cotidiano en varias regiones de Sinaloa
El operativo de este jueves se inscribe en la Estrategia Nacional de Seguridad Pública impulsada por el Gobierno federal, que contempla la colaboración de distintos cuerpos de seguridad para atender focos rojos en el país. La Sedena informó que las labores de los 1 600 elementos continuarán durante los próximos días, en estrecha coordinación con las autoridades estatales y municipales, con la intención de contener la violencia y restaurar condiciones de paz en la entidad.


