La FGR documentó que el operador del tren que se descarriló en Nizanda, Oaxaca, carecía de licencia vigente desde 2020 y que la tripulación excedió el límite de velocidad sin activar frenos de emergencia.
Redacción | Reporteros del Sur
Oaxaca, 29 de enero de 2026 – La Fiscalía General de la República (FGR) documentó que Felipe de Jesús Díaz Gómez, conductor del Tren Interoceánico que se descarriló el pasado 28 de diciembre en Nizanda, Oaxaca, no contaba con licencia ferroviaria vigente desde hace cinco años, mientras que otro de los maquinistas, Emilio Erasmo Cantero Méndez, excedió el límite de velocidad permitido.
De acuerdo con la orden de aprehensión, Olga Lidia Lara Cancino, apoderada legal de Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, remitió a la FGR el expediente personal y la licencia ferroviaria de Felipe de Jesús, con número FO600000490, la cual venció el 29 de noviembre de 2020 como conductor y el 30 de noviembre de 201[error de digitación] como garrotero de camino. En contraste, la licencia de Emilio Erasmo tenía vigencia hasta el 1 de diciembre de 2024.
Según la FGR, Emilio Erasmo excedió la velocidad máxima de 50 km/h permitida para la zona, mientras que Felipe de Jesús y Ricardo Mendoza Cerón, jefe de despachadores, no accionaron la válvula de freno de emergencia, lo que contribuyó al siniestro.
“… Precisando que el maquinista y conductor no contaban con licencia de conductor ferroviaria vigente para ejercer las funciones propias de su cargo”, aseguró la FGR en su comunicado.
La Fiscalía basó su investigación en diversos datos de prueba, incluyendo oficios de la empresa y testimonios. Entre ellos, Andrés Jacobo Scherer Mendoza, gerente de transportes, confirmó que la tripulación del tren siniestrado, locomotora FIT-3027, estaba integrada por tres personas. Testimonios de pasajeros indicaron que el convoy circulaba a velocidades de entre 80 y 90 km/h sin detenerse, contrastando con el dictamen del perito Lauro Ricardo López Cantellano, que estableció que el accidente ocurrió a 65 km/h según la caja registradora de eventos de la locomotora.
Además, Ricardo Mendoza Cerón fue señalado por no actuar ante la emergencia pese a su obligación como jefe de despachadores. La FGR aclaró que ninguno de los involucrados presentaba signos de consumo de alcohol, drogas o psicotrópicos, y que las locomotoras se encontraban en condiciones óptimas, según los reportes de mantenimiento y revisión de 2025.
Juan Carlos Ojeda Cruz, empleado de la empresa, corroboró que se realizaron revisiones de frenos, ruedas y sistemas de aire antes de la salida del tren, sin que se detectaran fallas.
Con base en estos elementos, la FGR concluyó que existe evidencia suficiente para atribuir de manera probable el delito de homicidio culposo a Emilio Erasmo Cantero Méndez, Felipe de Jesús Díaz Gómez y Ricardo Mendoza Cerón, al no cumplir con el deber de cuidado correspondiente, lo que derivó en la pérdida de vidas humanas y lesiones a usuarios del servicio ferroviario.


