REDACCIÓN | Reporteros del Sur
México enfrenta uno de los mayores retos sanitarios de los últimos años: el riesgo de perder su estatus de país libre de sarampión, certificación otorgada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que el país ha conservado durante la última década. El repunte sostenido de contagios, la presencia de muertes asociadas a la enfermedad y la baja cobertura de vacunación han encendido las alertas epidemiológicas a nivel nacional.
De acuerdo con criterios de la OMS, un país pierde este estatus cuando presenta transmisión endémica del virus por más de 12 meses, acompañado de coberturas de vacunación insuficientes y fallas en la vigilancia epidemiológica. México se encuentra actualmente en ese umbral crítico.
El gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez, se ha pronunciado públicamente sobre la situación del sarampión en la entidad, asegurando que no existe una emergencia sanitaria y que los casos detectados se mantienen bajo control. No obstante, reconoció la presencia de contagios y subrayó la importancia de no bajar la guardia, especialmente ante el escenario nacional, donde el aumento de casos ha puesto en riesgo el estatus de México como país libre de transmisión endémica del virus.
Un virus altamente contagioso que vuelve a expandirse
May Rodríguez hizo un llamado directo a la población a completar los esquemas de vacunación, destacando que en Tabasco hay abasto suficiente de vacunas y que los servicios de salud se encuentran preparados para atender a la ciudadanía. El mandatario enfatizó que la vacunación sigue siendo la principal herramienta para prevenir brotes y evitar que el virus se propague, sobre todo en niñas y niños, así como en personas adultas que no cuentan con inmunización previa.
Como parte de las acciones preventivas, el gobierno estatal ha reforzado la vigilancia epidemiológica, los cercos sanitarios y la coordinación con autoridades federales, particularmente ante la cercanía con estados que registran un mayor número de contagios. Aunque Tabasco no figura entre las entidades con más casos a nivel nacional, especialistas advierten que el riesgo persiste mientras continúe la transmisión en otras regiones del país, por lo que mantener altas coberturas de vacunación será clave para evitar un escenario más grave.
Un virus altamente contagioso que vuelve a expandirse
Entre 2025 y 2026 se han registrado más de siete mil casos de sarampión en el país, así como al menos 26 defunciones, cifras que contrastan de manera contundente con los estándares internacionales para considerar controlada la enfermedad.
El sarampión es uno de los virus más contagiosos que existen: una sola persona infectada puede contagiar hasta a 16 más, y el virus puede permanecer activo en el aire o sobre superficies durante varias horas. Estas características, sumadas a la movilidad poblacional y a espacios cerrados de alta concentración, facilitan la rápida propagación de brotes.
Estados con mayor número de casos y muertes
Los brotes más intensos se concentran en Chihuahua, Jalisco, Chiapas, Michoacán, Sinaloa y Guerrero, entidades donde se ha documentado transmisión comunitaria activa.
Michoacán se convirtió recientemente en uno de los focos de atención tras confirmarse la primera muerte por sarampión en 2026, correspondiente a un adulto mayor de 64 años, lo que subraya que la enfermedad no sólo afecta a la población infantil, sino también a personas no vacunadas o con esquemas incompletos.
¿Dónde se ubica Tabasco en el panorama nacional?
A diferencia de las entidades con mayor carga de contagios, Tabasco no se encuentra entre los estados con más casos reportados hasta el momento. Sin embargo, especialistas advierten que esto no lo exime de riesgo, especialmente debido a la movilidad regional y nacional, así como a la posibilidad de casos importados.
Las autoridades sanitarias estatales han reforzado la vigilancia epidemiológica, la detección oportuna de casos sospechosos y la revisión de esquemas de vacunación, con el objetivo de evitar que el virus se establezca de forma sostenida en la entidad.
Baja cobertura de vacunación: el talón de Aquiles
El principal factor que explica el resurgimiento del sarampión en México es la insuficiente cobertura de vacunación, que actualmente ronda el 84%, muy por debajo del 95% recomendado para garantizar la inmunidad colectiva.
Esta brecha ha dejado a miles de niñas y niños sin protección adecuada y ha permitido que el virus encuentre condiciones propicias para reactivarse, especialmente en comunidades con rezagos en servicios de salud.
Medidas para contener el brote
Ante el riesgo de perder la certificación sanitaria, el gobierno federal y los estados han intensificado las acciones de contención. Entre las principales medidas destacan:
- Vacunación extramuros, con brigadas en escuelas, guarderías, terminales de autobuses y espacios públicos.
- Adelanto de la “dosis cero” contra sarampión para menores de un año en zonas de alto riesgo.
- Refuerzo de la vigilancia epidemiológica y del cerco sanitario en casos confirmados.
- Próxima instalación de módulos de vacunación en estaciones del Metro de la Ciudad de México, como parte de una estrategia de alcance masivo.
Un retroceso con consecuencias
Especialistas en salud pública advierten que perder el estatus de país libre de sarampión no es sólo un golpe simbólico, sino un retroceso sanitario real, que incrementa el riesgo de brotes más graves, presión sobre el sistema de salud y afectaciones a poblaciones vulnerables.
El control del brote dependerá, en gran medida, de que México logre elevar y sostener su cobertura de vacunación, fortalecer la confianza en las vacunas y actuar con rapidez en los focos de transmisión activa. De no hacerlo, el país podría seguir el camino de otras naciones que ya han perdido esta certificación, con consecuencias que van más allá de las estadísticas.


