
Redacción | Reporteros del Sur
En Tabasco, donde la política es un deporte de resistencia y la memoria colectiva suele durar menos que un trienio municipal, José Eduardo “Cuco” Rovirosa Ramírez vuelve a escena con una historia que parece sacada de un manual no escrito: cómo caer, pasar por prisión y regresar con aspiraciones intactas.
Dos veces alcalde de Macuspana, un proceso penal por peculado, más de tres años en prisión preventiva y ahora, libre bajo medida cautelar, Rovirosa reaparece con un mensaje claro: quiere volver a gobernar. Porque, al parecer, nada fortalece más la vocación de servicio público que una larga estancia tras las rejas.
Dos alcaldías y muchas observaciones
Cuco Rovirosa fue presidente municipal de Macuspana en dos ocasiones. La primera, a inicios de los años 2000; la segunda, entre 2016 y 2018, periodo que lo catapultó definitivamente al estrellato político… aunque no precisamente por buenas prácticas administrativas.
Durante ese segundo mandato, el Órgano Superior de Fiscalización del Estado encontró observaciones millonarias en sus cuentas públicas, mismas que fueron reprobadas. Nada extraordinario en la política local, salvo por el detalle de que dichas observaciones no se quedaron archivadas: se transformaron en denuncias penales.
Mientras algunos ciudadanos recuerdan obras inconclusas y decisiones cuestionables, otros evocan escenas más pintorescas del exalcalde, quien nunca destacó por la sobriedad institucional. En Macuspana, su estilo fue visto por unos como “cercano al pueblo” y por otros como una muestra de que el poder sin freno suele marear.

La caída: cuando la política alcanza al político
El verdadero giro de la historia llegó en marzo de 2022, cuando la Fiscalía General del Estado detuvo a Rovirosa por presunto peculado, relacionado con la compra de válvulas hidráulicas que, según la investigación, se pagaron pero nunca aparecieron.
Así, el exalcalde pasó de los eventos públicos al Centro de Reinserción Social de Macuspana, donde permaneció más de tres años en prisión preventiva. Un castigo que, de acuerdo con él mismo, no tuvo nada que ver con irregularidades administrativas, sino con algo mucho más grave: haber tomado malas decisiones políticas y apoyar a las personas equivocadas.

Porque en el relato de Rovirosa, el problema nunca fue el dinero público, sino la ingratitud del sistema.
Libertad condicional, ambición intacta
En mayo de 2025, un juez modificó la medida cautelar y Rovirosa obtuvo libertad condicional. No fue absuelto, no fue exonerado, pero tampoco condenado. Una especie de limbo legal que, en la política mexicana, suele interpretarse como luz verde para volver a intentar.

Y así fue.
Apenas unos meses después, Cuco Rovirosa reapareció ante micrófonos para anunciar que sí, quiere regresar a la política y que su objetivo es volver a ser alcalde de Macuspana en 2027. Según sus propias palabras, busca “limpiar su legado”, como si la historia pública funcionara igual que una pizarra que se borra con suficiente insistencia.
En su narrativa, la prisión no fue una consecuencia, sino una injusticia; no fue un proceso judicial, sino una persecución política. Y, por supuesto, la experiencia carcelaria no lo desalentó, sino que lo fortaleció moralmente para servir otra vez al pueblo.
El Partido Verde: puertas abiertas, memoria corta
Como era de esperarse, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en Tabasco no tardó en mostrar interés. Su dirigente estatal declaró que las puertas están abiertas para Rovirosa y que no existe impedimento legal para que aspire a una candidatura, siempre y cuando pase las “mediciones internas”.
En otras palabras: si suma votos, el pasado es un detalle menor.
Desde la óptica del PVEM, el hecho de que Rovirosa no tenga una sentencia definitiva es suficiente para considerarlo viable. La cárcel, al parecer, no mancha credenciales políticas; al contrario, puede incluso añadir experiencia.
Otros partidos: gracias, pero no
No todos comparten ese entusiasmo. Movimiento Ciudadano en Tabasco fue claro: no hay interés alguno en acercamientos con Rovirosa. En un raro momento de coherencia política, el partido decidió que cargar con ese historial no es una estrategia rentable.
En cuanto a Morena, el silencio es elocuente. No hay respaldo público, pero tampoco un rechazo tajante. En la lógica pragmática del poder, nunca se descarta del todo a quien aún conserva estructura, seguidores o capacidad de movilización.
La política tabasqueña en su estado natural
El posible regreso de Cuco Rovirosa no es una anomalía, sino un reflejo fiel del ecosistema político tabasqueño. Aquí, los procesos judiciales no necesariamente cancelan carreras; a veces solo las ponen en pausa.
Para algunos ciudadanos, Rovirosa representa el descaro de un sistema que permite reciclar figuras cuestionadas. Para otros, es simplemente “uno más” que juega bajo reglas conocidas: caer, resistir, victimizarse y volver a intentar.
Lo cierto es que, rumbo a 2027, su nombre ya está otra vez en la conversación. Y en Tabasco, donde la política rara vez sorprende, la verdadera sorpresa sería que no regresara.

Cronología política de José Eduardo Rovirosa
2001–2003 .- Primer periodo como presidente municipal de Macuspana.
José Eduardo “Cuco” Rovirosa es electo por primera vez alcalde de Macuspana, cargo desde el cual dirige la administración municipal durante un trienio completo.
2016–2018.- Segundo periodo como presidente municipal.
Rovirosa vuelve a ganar la presidencia municipal y encabeza nuevamente la administración de Macuspana. Durante este trienio se registra un episodio que lo coloca en el centro de la atención mediática: en las fiestas patrias de 2016, en la ceremonia del Grito de Independencia, hace un llamado para que la multitud le dé vivas a él mismo, lo que genera fuertes críticas públicas.
2018 – Finaliza el segundo gobierno municipal.
Concluye su segunda gestión como alcalde. Más adelante, las cuentas públicas de este periodo serían objeto de reproche por parte de autoridades de fiscalización.
2019 – Denuncia ante la Contraloría municipal.
Por irregularidades en un pago durante su gestión de 2018, la Contraloría de Macuspana presenta una denuncia que da inicio a investigaciones judiciales por presunto peculado.
7 de marzo de 2022 – Detención por acusaciones de peculado.
Rovirosa es detenido por la Fiscalía General del Estado de Tabasco en relación con una investigación por peculado derivada de la compra irregular de bienes durante su administración municipal.
2022–2025 – Proceso judicial y prisión preventiva.
El político permanece bajo medidas cautelares y prisión preventiva mientras se desarrolla la causa penal en su contra por presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos.
30 de mayo de 2025 – Libertad condicional.
Después de más de tres años en prisión preventiva, un juez modifica la medida cautelar y queda en libertad condicional, con la obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad judicial y otras restricciones impuestas.


