Redacción | Reporteros del Sur
Este domingo dio inicio el primer gran recorrido de la ancestral Danza del Pochó en el municipio de Tenosique, Tabasco, como parte del carnaval considerado el “más raro del mundo”. Se trata de una de las manifestaciones culturales más profundas y representativas del estado, no solo por su antigüedad, sino por el significado espiritual que encierra.
Tenosique, Tabasco: una tradición que se renueva cada año
A diferencia de otros carnavales del país, el de Tenosique no se basa en desfiles espectaculares ni celebraciones superficiales, sino en un ritual que combina música, danza, simbolismo y tradición comunitaria, el cual se realiza únicamente durante cuatro domingos específicos, dentro del periodo del carnaval, y concluye de manera solemne el martes 17 de febrero.
Origen prehispánico y cosmovisión ancestral
La Danza del Pochó es una expresión cultural de origen prehispánico, ligada a las antiguas creencias de los pueblos originarios del sureste mexicano. Su significado central es la lucha entre el bien y el mal, así como la purificación espiritual de la comunidad antes de iniciar un nuevo ciclo.
El Pochó representa a las fuerzas negativas, al caos y a los males que deben ser enfrentados y expulsados. A través de la danza, la música tradicional y los recorridos rituales por las calles de Tenosique, los participantes recrean esta batalla simbólica, reafirmando valores espirituales y colectivos que han perdurado por siglos.
Personajes que dan vida al ritual
La riqueza simbólica de la Danza del Pochó se expresa a través de sus personajes principales, cada uno con un papel definido dentro del ritual:
Los cojoes son figuras centrales. Portan máscaras de madera talladas a mano, cubren sus cuerpos con pinturas naturales y ejecutan movimientos fuertes y rítmicos. Representan a los guerreros que enfrentan al Pochó, simbolizando la resistencia y el sacrificio.
Las pochoveras, vestidas de blanco y portando sonajas, encarnan la pureza, la fertilidad y la renovación espiritual. Su danza aporta equilibrio al ritual y refuerza el sentido de esperanza colectiva.
Los jaguares, animales sagrados en la cosmovisión mesoamericana, representan la fuerza de la naturaleza y el vínculo con el mundo espiritual. Su presencia impone respeto y refuerza el carácter ceremonial de la danza.
Cada participante asume su papel con disciplina y compromiso, consciente de que no se trata de una representación escénica, sino de un acto cultural heredado.
Cuatro domingos, un mismo propósito
La Danza del Pochó se lleva a cabo durante cuatro domingos específicos, previamente establecidos dentro del calendario del carnaval. En cada uno de estos recorridos, los danzantes avanzan por distintas calles del municipio, acompañados por música tradicional que marca el ritmo del ritual.
El cierre ocurre el martes 17 de febrero, fecha en la que simbólicamente se concluye el proceso de purificación y se da paso a un nuevo ciclo para la comunidad.
El carnaval más raro del mundo
El Carnaval de Tenosique ha sido catalogado como el “más raro del mundo” precisamente porque rompe con los esquemas tradicionales de estas celebraciones. No hay coronaciones ni competencias; en su lugar, existe un profundo respeto por una tradición que se mantiene prácticamente intacta desde tiempos antiguos.
Esta singularidad ha despertado el interés de visitantes nacionales y extranjeros. En días pasados, el Ayuntamiento de Tenosique estimó una afluencia de alrededor de 100 mil visitantes, atraídos por la autenticidad y el valor cultural de esta festividad.
Identidad y legado cultural
Para el pueblo tenosiquense, la Danza del Pochó es más que una tradición: es un símbolo de identidad, una forma de honrar a los antepasados y preservar la memoria colectiva. Su transmisión de generación en generación ha permitido que el ritual sobreviva al paso del tiempo y a los cambios sociales.
Cada recorrido, cada danza y cada sonido de tambor refuerzan el compromiso de la comunidad por mantener viva una de las expresiones culturales más importantes de Tabasco.
Una tradición que resiste
En un mundo donde muchas costumbres se pierden, la Danza del Pochó sigue vigente, recordando que la cultura no solo se conserva en los libros, sino en la práctica viva de los pueblos.
Tenosique, a través de su carnaval, no solo celebra una festividad: reafirma su historia, su espiritualidad y su resistencia cultural.


