TABASCO.- La entidad avanza en la consolidación de una cultura de prevención y gestión del riesgo en el ámbito escolar con la conclusión del diplomado internacional “Educación y Resiliencia: Estrategias para el Desarrollo de Competencias Directivas”, en el que participaron 96 directoras y directores de todos los niveles educativos.
Esta formación especializada, desarrollada entre julio y diciembre de 2025, tuvo como objetivo fortalecer las capacidades institucionales, directivas y comunitarias para la construcción de escuelas más seguras y resilientes. El programa contó con la participación de instructores provenientes de España, Argentina, Colombia y México, así como especialistas de instituciones de prestigio como la UNAM, la Universidad de Cádiz, la Universidad de Málaga, la Universidad de la Matanza, la Universidad El Bosque, EdLatam Alliance y el Global Teacher Prize – Varkey Foundation.

A lo largo de seis módulos formativos, las y los participantes desarrollaron proyectos finales orientados a innovar en la gestión escolar para la prevención. En total, se diseñaron 16 iniciativas de innovación educativa, enfocadas en cinco áreas estratégicas: ambiente y cambio climático; educación ciudadana y paz; educación para la salud; protección civil; y gestión del aprendizaje.
Estas propuestas buscan fortalecer la resiliencia territorial mediante la promoción de una cultura preventiva desde las escuelas, con un enfoque centrado en la seguridad humana y la participación comunitaria.

El diplomado forma parte de la Estrategia de Educación para la Resiliencia en Tabasco, una línea de acción que impulsa la preparación institucional y humana en materia de prevención. Esta estrategia se integró al proyecto “Fortalecimiento institucional para el desarrollo resiliente en Tabasco”, implementado en colaboración entre el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Gobierno del Estado, a través del Instituto de Protección Civil del Estado de Tabasco (IPCET).
Con esta iniciativa, Tabasco reafirma su compromiso de construir entornos educativos capaces de anticiparse, responder y adaptarse ante riesgos, consolidando políticas públicas preventivas con participación social.


