REPORTEROS DEL SUR | REDACCIÓN

Desde su llegada al gabinete presidencial, Omar García Harfuch ha asumido la responsabilidad de traducir en hechos la promesa de la presidenta Claudia Sheinbaum: construir un país en paz. El exjefe de la policía capitalina, ahora titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), asegura que el nuevo modelo federal de seguridad ya está dando resultados “medibles y significativos”.

A casi cuatro meses del inicio del nuevo gobierno, los datos preliminares —según informes internos de la SSPC— muestran una tendencia a la baja en delitos de alto impacto en varias regiones del país, particularmente en homicidios dolosos, robo de vehículos y secuestros.

“Estamos viendo avances concretos. No son declaraciones políticas, son cifras que pueden verificarse. La estrategia de la presidenta Sheinbaum está basada en coordinación, inteligencia y atención a las causas sociales de la violencia”, señaló Harfuch durante una conferencia reciente en Palacio Nacional.

Un modelo de continuidad con sello propio

Si bien el plan de seguridad de Sheinbaum mantiene la continuidad del enfoque de la administración anterior —con la Guardia Nacional como eje de la estrategia—, ha introducido nuevos componentes: una política más agresiva de prevención social, una apuesta por la profesionalización policial y un sistema nacional de inteligencia criminal más articulado.

La estrategia se organiza en tres ejes:

  1. Atención integral a las causas de la violencia, con inversión en programas sociales, educación y empleo juvenil.
  2. Fortalecimiento institucional, mediante la formación y certificación de policías estatales y municipales.
  3. Coordinación operativa, que busca evitar duplicidades y mejorar la respuesta en tiempo real ante emergencias.

“Ya no se trata solo de reaccionar ante la delincuencia, sino de prevenirla y atender las raíces del problema”, explican fuentes de la SSPC.

Resultados en el terreno

En estados como Michoacán, Sonora y Baja California, autoridades locales reportan una disminución de entre 10 y 15% en homicidios durante el último trimestre, mientras que los operativos coordinados con la Guardia Nacional han permitido la captura de cabecillas de organizaciones criminales y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos.

Harfuch sostiene que los avances son el resultado de una mayor coordinación entre los tres niveles de gobierno y de una política de inteligencia “menos militarizada y más civil”.

“Se ha demostrado que el uso indiscriminado de la fuerza no resuelve los problemas. Lo que sí funciona es la inteligencia, la investigación y la reconstrucción del tejido social”, subrayó.

Desafíos pendientes

A pesar de los avances, especialistas en seguridad advierten que el reto de pacificar al país será de largo aliento.

“El discurso de Harfuch es optimista, pero los resultados deben sostenerse con indicadores públicos y verificables. Aún hay zonas con alta presencia criminal, disputas territoriales y violencia comunitaria”, señaló la analista Denise García, experta en política pública y seguridad.

Organizaciones civiles también piden mayor transparencia en los datos de violencia de género, desapariciones y delitos del fuero común, áreas donde aún no se observan mejoras significativas.

Una estrategia bajo observación

Claudia Sheinbaum ha insistido en que la pacificación del país no se logrará con mano dura, sino con justicia social y fortalecimiento institucional. En ese sentido, la gestión de Harfuch será clave para demostrar que la nueva estrategia puede lograr resultados sostenibles.

“Pacificar México no será tarea de meses, sino de años. Pero cada paso cuenta, y los resultados empiezan a verse”, concluyó el secretario.

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